SEMÁNTICA

ENSAYO DE LEXICOGRAFÍA ECUATORIANA

(SUPLEMENTO No. II)

POR

Gustavo Lemos R.

l Profesor de Castellano en el Cokí^^io Nacional Vicente. Roca- He, Miembro de la Sociedad de Americanistas de París, y autor fonética histórica y Lexicogtnesia; Semántica o En$ai/o ile Lexicografía toriana, y^ Barlunimio» Fonéticos del Kcuatlor.

feto (le la Beaisla def < oleyio Nacional Vicente Rocafutrte, Arlo V. ^Ytnls. tl-U.)

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OUAYAQUIL-

Imp. del C. X. Vicente l^ocafnei-te. 1924

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SUPLEMENTO No. II

de: SEIMANTICA

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ENSAYO DE LEXICOGRAFÍA ECUATORIANA

POR

Gustavo Lemas

DEDICATORIA

AI sabio hispanista y noble amigo Sr. Dr. L. Wagner, en testimonio de admiración y

grati

Bl TIutor.

ACALENTÜRADO-DA.— adj. Aunque consta en el Léxi- co el verbo acalenturarse, no está el participio acalenturado,

que generalmente lo usamos con la misma acepción que tiene en Colombia (üribe), y en Costa Rica (Gagini): fe- bricitante, calenturiento.

AFLIJO.-— s. m. Idiotismo de uso popular en el lito- ral ecuatoriano, en vez de pena, aflicción.

AHORITA.— A dv. Diminutivo de ahora; es muy usado

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en la Costa y en la Siei-ra. en donde, según lo dije en Bar- h¿iiisjiios EcuHtoviiinos, se pronuncia auríta.

Esta voz se usa aquí con el mismo significado que tie- ne en Guatemala, según lo que escribe Batres -láure^ui: "Ahorita se usa para indicar que una cosa sucedió más de presente que ahora (como si esto fuera posible), lo cual sobre ser absurdo es vulgar. Este adverbio provincial se usa mucho, no sólo por acá, sino en Méjico, en Cuba y en el Perú, Ahorita vengo, dicen en lugar de vengo muy pronto. {Provincialismos de Guatemala).

AINDIADO-DA.— Adj. En todo el Ecuador usamos este adjetivo lo mismo que en Guatemala (Batres Jáuregui). Colombia (Cuervo), Venezuela (Picón Febres), Honduras (Membreño). Pícese aindiado-da, de la persona que se pa- rece a un indio en las facciones, color, etc.

ALAIRITO.— Adv. Esta locución familiar que se usa en toda la región interandina, es una yuxtaposición de al+airc+ito, postfijo, este último, de los diminutivos. Con esta voz se indica que una cosa no tiene solidez, fuerza o seguridad. Equivaldría a decir: está en el aire.

ALEGRÓN-NA.— Adj. Pe uso corriente y general en Gua3^aquil es este adjetivo, que varía con la termina- QiCm, su significado. Alegrón equivale a achispado, medio borracho- Alegrona se dice de la mujer cuya vida es dudo- sa, que se , cree que sea ramera.

ANDA VETE. Locución que en el litoral ecuatoriano u^' el tulgo en ia misma forma que en Costa Rica: "Nun- ca\is8tmos la forma imperativa vete, de ir, sino la pleo- nástica^andavete, vulgar también en España. En Guatemala y Salvador dicen a^da ¡te." (Gagini. Diccionario de Cos- tarriqueñismos).

APLASTANTE.— adj. Nada quiero decir fitbre este fa- moso aplastante, que es ' peculiar de nuestros periodistas. Léase lo que escribe Huidobro: " Es un argumento aplas- tante. Nuestro aplastar no es lo mismo que el écrascr francés. Nuestros argumentos serán concluyentes.. convincentes, irrebati- bles, sin réplica."— (¡Pobre Lengua!)

AQUISITO.— adv. Es muy del gusto de los campesi- nos y gente del vulgo, en las poblaciones del interior, es- te diminutivo de aquí, para expresar que un lugar está muy cerca al punto donde nos hallamos. Pe mis inves- tigaciones deduzco que esta voz es también un ecuato- rianismo.

REVISTA

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ARABIA.— s. f. En toda la región interandina se co- noce con este nombre una tela de algodón, listada o a cnadros. También en Cuba, según Pichardo, se usa esta voz con la misma acepción.

En Guatemala, arabia "es hilo de algodón, de diversos colores, empleado para bordados y zurcidos. (dagmi. IJircionarío de Costctvñqueñismos) .

ARRIBISTA.— Exactamente lo mismo que en España, lo u»anu>s en el Ecuador; por eso creo conveniente repro- ducir aquí la lección del insigne Huidobro: ''Unos lo es- criben con ve, para el mayor lustre del galicismo. A la cuenta, si decimos audaz, osado, afortunado, aventurero, es be- bería." (Obra citada).

ASISITO-TA.— adj. y s. Expresa todo lo contrario de asisote del cual hablé' en otro lugar. Es peculiar del vul- go y' gente rural del interior, para expresar que una co- sa es pequeñita,

ATACO.— s. m. Toro y Gisbert trae esta voz en su Pe- queño Larousse, pero con diversas acepciones de la que tiene eji algunas provincias interadinas. En efecto, por allá se lla- m^a ataco una planta, especie de amaranto sanguíneo (moneica pentand), segiin el P. Solano.

La gente pobre lo usa como astringente de primera clase. De sus flores se prepara mezclando con hollín, una tinta de muy buena calidad.

En otras provincias, como lo verá el lector, en el lu- gar respectivo, a esta planta la designan con el nombre de sangorachi

Me parece que la palabra ataco debe ser de origen qui- chua, pero, no obstante mis prolijas investigaciones, no he podido comprobar su etimología.

AZULIDADES.— s. f. Repugnante modernismo usado aquí por algunos jóvenes que se llaman ultraístas. Tuvo razón el erudito Huidobro de denominar ¡Pobre Lengua! a

su interesante libro en el cual censura otros dislates de esta estofa.

BABACO.— s. m. Es un fruto muy semejante a otros de su especie, denominados chamburo y chilguacán; todos es- tos pertenecen al género Carica o .Jacaritia; se diferencia

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el babaco de sus congéneres en que éste es de mayor te- maño que aquéllos. Ni el nombre babaco, ni los demás cons- tan en el Diccionario.

Los árboles de estos frutos son lechosos y alffo se- mejantes al papayo.

No he hallado en los diccionarios de otros pueblos de diLspano América el nombre de los frutos mencionados Debo advertir también que el árbol lleva el mismo nom- bre que el fruto, el cual sirve para preparar dulces, re- frescos, etc. (1)

BESITOS.— s. m. Dase este nombre, en Guayaquil, a unas pastas, especie de galletas, que se elaboran en las dulcerías.

BOBON-NA.— adj. En nuestro lenguaje familiar equi- vale al bobarrón de la Academia.

BODEGAJE.— s. m. Poco más o menos, esta voz tie- uAf^i^"^' ^^ "ií«í"o significado que le dan en Costa Rica: Multa que se paga por dejar las mercaderías en la bode- ga de una estación o una aduana más tiempo del permiti- do por los reglamentos. Es término necesario y bien for-~ mado." Gagini. {Diccionario de Costarriqueñismos).

CABECERA.— s. f. Nuestros carpinteros designan con este nombre la pieza de madera que se coloca horizon- talmente, casi a flor de tierra, para que sobre ella des- cancen los puntales y pilares de un edificio.

CACARAÑADO-DA.— adj. l^a Academia trae esta voz en su Diccionario, pero sólo la aplica a las personas que tienen hoyos o señales en la cara-. Nuestro pueblo, en el li- toral ecuatoriano, aplica este adjetivo a las cosas que han perdido su tersura o están agrietadas: tabla cacarañada.

CALIGINOSO-SA.— adj. No la usa el pueblo, porque

(Ij Mi tío, señor doctor Ángel Polibio Chaves, obtuvo de nuestro común V sabio amigo, señor don Augusto Martínez, Director de la üumta Normal de Agricultura de Ambato, la denominación cientí- íica de las plantas, y sus finitos respectivos, que nosotros conocemos con los nombres de hahaco, chamlmro y cJiügiiacán.

«Estas plantas, dice el señor Martínez, ñieron clasificadas el año lyjl por el botánico sueco Otto Hilbern, con los nombres siguientes-

Babaco: Canea pentágona,

Chamhuro o Jigacho: Carica crysopetala.

Chüguacán: Carica candamar cenéis. Hook.»

REVISTA 1^

no entiende de literaturas; pero si es muy general entie nuestros escritores el uso de este adjetivo con distinta acepción de la que tiene en el Léxico. Cedo la palabra a Huidobro para que vean el dislate que dicen los que lo usan mal: Caliginoso-sa. El sentido de este adjetivo es denso, obscuro, nebuicso; pero nó, caluroso. (Pobre Lengua. 48). CAMOTILLO.— s. m. En Guayaquil se da este nombre a un dulce preparado con camote, azúcar y leche.

Esta, voz consta va en el Pequeño Larousse de Toro V Gisbert, con las acepciones siguientes: "Perú: dulce de camote machacado. Méjico: madera de color violado ve- teado de negro. Guatemala y Honduras: cúrcuma, plan- ta tintórea."

CARÁNGANO.— s. ra. Es- el mismo parásito conocido con este nombre en Costa Rica: "Carángano o carámbano. Li pioio más grande que suelen tener algunos negros ma- rineros o gentualla." (Pichardo). Caranga dice M. Lribe (GeoLrrafm del Estado de Antioquín), es piojo de ropa. Caranga trae Membreño y lo define: "Cierto piojo. Ll equi- valente castellano es Cáncano.— Nuestro carángano, según Cuer- vo, es fusión del castellano canco y el portugués carango. (Gagini.-lbid).

ño Larousse el verbo carcajear. En el Ecuador es corrien- te el uso del verbo, pero en la forma de reflexivo: carca- jearse, reir a carcajadas.

También en Costa Rica se usa en igual forma que en el Ecuador, según lo afirma Gagini: "Carcajearse. Reír a carcajadas, soltar una carcajada. Es usual _en alguiios países de América y se usó de antiguo en España, (ibid).

CARRASPOSO-SA.— adj. En los pueblos andinos se usa esta voz para designar todo objeto áspero o pican- te al gusto. También en Costa Rica (Gagmi) tiene igual significado.

CEGATON-NA.— adj. Así llamamos aquí al cegato-ta de la Academia: "adj, familiar. Corto de vista, ü. t. c. s.^ Toro y Gisbert acepta ya en su Diccionario nuestro ad- jetivo.

COCO.— s. m. En Quito y otras ciudades del interior, es el nombre popular con que designan el sombrero de

Es más usado en los pueblos interandinos que en los del litoral del Ecuador.

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fieltro O castor y de copa ahovada o chata. También se le da el nombre de tongo.

CENTRO,— s. m. La Academia ha sufrido un error al afirmar en su Diccionario que centro ( 8"^ acep. ) «s el "tra- je corto de baj^eta que usan las indias ecuatorianas."

El traje que usan las indias es, ciertamente, corto y de bayeta ordinaria, pero no es cosido como el centro: esta prenda de vestir que usan nuestras inílias se llama anaco, voz muy bien definida en el Diccionario. El centro es el vestido largo de bayeta fina u ordinaria, que usan en todo el interior del país las mujeres del pueblo, en las ciudades; y los campesinos mestizos. Como observará la docta Corporaci(5n, entre centro y anaco hay alguna diferen- cia. En la costa, al centro le denominan follón. (V. Semántica pág". 95).

CONGONA.— s. f. En todo el interior del país se cul- tiva esta planta aromática y muy conocida en el Perú y Chile, con el mismo nombre, según lo afirma el sabio Dr, Lenz, en los párrafos siguientes: "Congona.— f. n. vulg, de una planta aromática y de adorno (Peperomia inaequalífolia), originaria del Perú, cultivada en Chile. Gay. Bot. V. 87,9, Cañas, 21. Según Rosales, 213, es muy medicinal contra dolores de estómago."

"Etimología: quichua, Middendorf, 180: concona (anti- cuado) nombre de una planta que sirve para condimen- tar la comida, y para remedio." (Diccionario Etimológi- co de Voces chilenas).

CORTA PAPF3L.— s. m.-Plegadei*a llama la Academia a lo que en el Ecuador designamos con el nombre de cor- ta papel. "Plegadera.-Instrumento de madera, hueso, mar- fil, etc., a manera de cuchillo y con corte por ambos la- dos, a propósito para cortar o plegar papel." Esta voz. ^U:orta papel, está generalizada en casi toda la Améiica his- pana.

CORRETEiVR. La Academia acepta este verbo en su Léxico, pero sólo con la acepción de "andar de calle en calle o de casa eu casa," En el Ecuadores muy común usarlo con el significado que tiene en Méjico, Guatemala y Honduras; es decir, para expresar el acto de perseguir a alguien.

CUERDA.— s. f. -En Guayaquil seda este nombre a ca- da una de las vigas o piezas de madera colocadas hori- zontalmente para clavar sobre ellas las tablas de los pi-

tíOS

1 *^ RKVISTA ir

s,üs y cielos raso8 de las habitaciones. La cuerda que va en los extremos laterales del edificio, se llama orillera.

CH

CHVMBÜRO JIGACHO.-s. m.-Fruto de la misma es- Decie que el bahuro, sn descripción se encuentra en Consiiltas KS^^^io, del doctor Carlos Tobaí, ^'Así se llama tanto al árbol como al fruto de una especie del genero Carica O Ja caratia Otra especie del mismo género denommamos chil- Sacán Lo« árboles son lechosos, con sus grandes hojas S ado-palmatífidas, como dicen ^«^ botánicos^ aginadas a extrenursuperior, son casi iguales; pero en cuanto a las bavas se diferencian por ser más alargada la del chambu- ro no estar lobulada y ser mucho más agradable en du- ees, conservas y sorbetes, que la de su congenere el chil- guacán."

Estas voces son de uso general en todo el interior de Ir ReDÚblica Toro y Gisbert anota el nombre chamburo en su Pequeño L^rouáe Ilustrado, como un ecuatorianismo.

CHILGÜAC\N.— s. m.-Poco o nada hay que agregar sobre el árbol y su fruto correspondiente que se denomi- ra"cWacáo..q;Í como 3"eda_ dicho, es de a m.ma es-

I™cirr""'bX«y"d cí^mbiroríe-íos cuales se diferen- Sr'tn^u .tamaño, 'que es n,ucho jneuor^cjue^ aqudlos, ,.

ciaen su tamaño, que es muciio ui«ul.i 4^^ .,.^^^..^.., . por los lóbulos que ^e caracterizan. También consta este nombre en el requeño Laiousse de Toro y Gisbeit. ^o conozio la etimología de ninguno de estos términos; me inclino a creer que sean de origen quichua.

CHIMBOS (huevos).-En Guayaquil se da este nom- bre a un dulce de yemas de huevos, lambien en Colom- bia y Guatemala, según Cuervo, se usa esta voz.

En Chile también es de uso general, según lo que es- cribe el Dr. Lenz: "Chimbo," n. es usado en "huevos chim- bos", un postre de huevos, cp. p. e. ]. Vicuña Mackena, Sif^lo II 432 '-"Doce venias con una clara se baten y se cu'^cen; ios chimbos cortados en pedazos se echan en un almíb¿r y se dejan remojar dos días; se sirven con al- mendras cortadas y guindas en chúce^-Msinunl del Coci- nero Práctico Chileno:' {Diccionario Etimológico de voces chilenas, 293),.

CHIPIPE.— s. Nombre de un caserío en Salinas, pobla- ción del Ecuador.

En Chile conocen esta voz, pero con significado dis-

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tinto: ',Chipipe. m. nombre vulgar de especie de fri^inlí- dia, según Gay. Zool. III, 480; id. I, ¿151.-2'?, mojado como un chipipe,, empapado, estilando agua; se aplica a alguien que ha caído al agua. (Norte) Rodríguez, 1(54, qne da el giro, no conoce otro signifícado de la palabra chipipe, pero dice que en el Centro se dice mojado como una c[iz/cé?.— "Comparaciones parecidas se usan también en otros idiomas por que los pajaritos hacen muchos esfuerzos para sacudir el agua.— Etimología: Es evidentemente una voz onomatopéyica; no se encuentra en el diccionario ma- puche. Granada, 197. menciona un pajarillo de la Argen- tina llamado chipiú." (Lenz. Obra citada, S03),

Batres Jáuregui trae la voz chipe: "Se dice chipe al jerimiqmento como nosotros decimos, o al que de todo se duele y lloriquea, llámanlo chipe, nombre que aplican igual- mente al último niño que tiene una mujer, cuando sale en cinta, pues aseguran vulgarmente que el chiquillo, con este motivo de estar grávida la madre, vuélvese njalhu- morado y celoso. Hay unos pajarillos que se llaman chi- pes, pertenecientes a las humerosas, especie del género Beudraeca, americano." (Obra citada, 219),

CHUQUIRAGUA.— s. f. -Aunque es evidentemente de ori- gen quichua, puesto que la raíz chiiqui es propia de esta lengua, en la cual significa perico, lanza, mensajero; la incluyo en esta sección, y no entre los quichuismos. por que no encuentro el equivalente castellano.

Para los ecuatorianos, sobre todo para los pobres, es una planta nmy preciada por sus propiedades febrífu- gas y tónicas. Vive en las alturas de los Andes en lu- gares donde casi no hay vida vegetal.

Léase la descripción que hace de esta planta nuestro sabio Solano: "Chuguirahua. {Eligñson fnitisicosum). Es- ta planta se parece a un inmortal, (1) por que su flor conserva los colores aunque esté seca. Se halla guarne- cida de escamas pajosas, y se compone de flósculos con vilanos plumosos. El tallo es semileñoso, cubierto de hojitas con puntas a manera de espinas. Se eleva, por lo común, a la altura de un pie; pero en algunos tem- peramentos muy rígidos, y en teiTenos que le son favo- rables, se eleva como un subarbusto. La chuqnirahua es diaforética, febrífuga y tónica. Y la mejor es la de los pá- ramos elevados y cercana a su floración." (Obras. I. 358).

(\) La flor que acá llamamos inmortal, es la slritip reviva de la Aca- demia. G. L. R.

REVISTA

'^^o^JSuI^'ZS' *'"''"" -tensamentede este hrifnga:' ^- ^^ ^t^imnrahim se usa. como fe-

origen quichua. ^ '" Diecionario, aunque sea de

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sub.tautivo; cuando sai," i^i t L' d"!!'.?"^" "^^^"^V^'^ '^^ persona fea de i-ostro que caivPP r! '^^ ^^ «'^"i^^c^^ío de 'lo es substantivo, se di¿derrpíl«^f-r'T^; ^' ^'" en- gaño. Nunca usainos con . T ^í^ '^"í"'^^^> ''Ig-"» desen- cionario de la ASínf^'^di T^'^'n ^"' ^^^''^ ^" ^^ í^ic- np^irr^or. '"'^' '^^J- fam. Despreciable, malo."

verbo'^'q'u'e\^rt^í^^ --^^^ ^«^ '^-^-- el

^e, para expresar 'Hace;' tr^^^ ^e^/Ví/.S707;..r-

2^ Perder las ilusiones ' ^ ' ^^' ^^""^^"^s a alguno.

omiS^^l^ríolAÍ^^oí"^ nlif^'í ^' '^ ^^^^ia no acepta un verbo cm'u^^^^^^^^ ^T- ""^'^''^ ^"^ P^^^^r que si be ocupar el lugar Xp^^^^^^^^^^^

^--^^^Sl^^t^'^'- f -o familiar y bas- nar al que es ^em^^^^^^'^-^^J^^

Diccionario. D^aíTt'/r^ln Í?.. ^""^^ ía Academia en su lismos de GuatemMlpf T ' í ^^^''' /^^^^^^«o." (Provincia^ vo), y en Costa^RS- (Gagin!)" " "'" "^ '"^"^^^^^ ^C^-

ta en el Léxico mas no eí';;»!''''*" desprestigiar eons- nosotros lo nsaCs o^el siSZln r™P""^'™*«> q""

.1n Jieeionario ^ °1or,LVVsT.iZrreí;~^ "^■'■

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V.

lido. cansado." En las provincias andinas del Ecuador se lo lisa mucho, pero se aplica al que, agobiado por alta fiebre, está inerte o aletargado,

DISTANCIARSE —Así en la forma de reñexivo, se usa mucho en el Ecuador este verbo que no existe en el Dic- cionario académico.

Huidobro, al censurar su uso escribe: "Verbo feísi- mo V de todo en todo superfluo, no autorizado, además, por la Academia. Suplámosle con separar, apartar, ale- jar, desviar. (Ib id, 77).

DISTANCIAMIENTO.— Del verbo anterior salieron, ade- más, el substantivo distanciamiento y el participio adje- tivado distanciado, que se usan mucho en nuestra Patria.

Toro j Gisbert advierte en su pequeño Larousse que el adjetivo distanciado es censurable galicismo. Aquí se lo usa para expresar el alejamiento entre dos amigos que han reñido; entonces se dice que están distanciados.

DOLIENTE.— s. m. En muchas poblaciones andinas se aplica este participio activo, con el oficio de substanti- tivo, a las personas íntimas de un muerto.

Batres Jáuregui dice al respecto: "Doliente. En Gua- temala llámanle doliente, no a un enfermo, lo cual es cas- tizo, sino a los parientes de un muerto. (Obra citada, 259).

EMULSIONAR.— Verbo de origen, más bien técnico, que familiar; sólo hemos oído en boca de los médicos; lo emplean en vez de mezclar. La Academia sólo trae el substantivo emulsión y el adjetivo emulsivo, mas no el verbo ecuatoriano.

ENFERMARSE.— Ilustrados o ignorantes, nobles y ple- veyos, acostumbran usar este verbo en la forma reflexi- va. La Academia lo trae en su Diccionario como neu- ' tro. Creo del caso transcribir las observaciones de Gagi- (^ ni: "Se conjuga como neutro en España (yo enfermo, en- fermé, etc.) y como reflejo en América (me enfermo, me enfermé, etc.)— "Vino a enfermar de celos." (Lope. Ga- tomaquia).—^m embargo, el mismo Lope usa enfermarse en su comedia Los Tellos de Meneses, y así se encuen- tra en algunos escritores contemporáneos; por ej.: "Por

REVISTA ^ '

poco me enfermo de la impresión". (E. Pardo Bazán. Al pie de la torre EiffeP'). (Obra citada, 132).

ENTRENAR —Nada quiero decir de este molesto y car- aante p-alicismo. censurado ya por Huidobro y el sabio Monne? Sans. Por desgracia, aquí lo han puesto en boga los señores periodistas.

Cedo la palabra al erudito Huidobro: ''Entrenamien- to f'nfmm/- ¡Dios nos asista! No hay que preguntar de dónde nos han mandado estas jwrlas. ¡Dichosa Francia! Acá somos tan pobretes, que los nombres ensayo, ejerci- cio preparación, prueba, experimento, adiestramiento, son nonada si los comparamos con el dulcísimo e/ií/ena/men- to Y por el misino caso, un mozalbete oue se entrena para una carrera de bicicletas, ¿quién duda que no pue- de ensayarse, ejercitarse, adiestrarse, prepararse, acostum- brarse, avezarse, hacerse a, curtirse ni prevenirse....^.... "Se curten y ensayan para mártires ', escribió hace tres siglos el clásico Rivadeneira." (Ibid. 8o).

ESCANCEL.— s. m. Especie de Amaranto, En todos los pueblos interandinos es conocida esta planta que la usan en algunas enfermedades, especialmente, en la pulmo- nía.

Ninguno de los lexicógrafos americanos habla de es- ta planta, que seguramente debe cultivarse en otras re- giones de América.

EXPERIMENTACIÓN.— s. f. De poco tiempo a esta parte se ha generalizado este feo vocablo, en vez de ex- perimento, que es un término que usa quien se precia de hablar correctamente el castellano. Toro y bisbert lo acepta en su diccionario, con la nota de americanismo.

Batres Jáuregui lo censura también en las frases si- o-uientes: "Experimentación.— J^a acción o efecto de expe- rimentar es experimento, que no experimentación, como emplean muchos. (Ibid. 284).

FLOJÓN-NA.— adj. He observado que en Guayaquil es corriente y muy común formar adjetivos con los postfi- jos on, ona, para expresar cualidades o atributos que tienen a medias las personas; así se dice bobon del que es medio bobo, cegatón, del que está casi ciego, ocioson del que es algo ocioso, etc.; siguiendo esta costumbre, se

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ha formado también el adjetivo flojón-n¿i para designa r al que es medio flojo, perezoso, negligente, descuidado y un poco tardo en hacer alguna cosa.

FRÍOS.— s. m. Es el nombre general con que, en casi todos los pueblos andinos del Ecuador, se conoce el te- rrible paludismo de los valles y de la zona tropical. Quien está con los fríos es porque se siente agobiado por ter- cianas o cuartanas o alguna otra forma de aquella peli- grosa V molesta enfermedad.

GUACARNACO-CA.— Según el Dr. Lenz, es voz de ori- gen quichua. No se oye nunca en los pueblos de la sie- rra, donde aun se habla esta lengua. Es un término que corre entre el vulgo de los pueblos del litoral ecuatoria- no, en donde, como lo he dicho varias veces, ya no se habla la lengua de los aborígenes.

Esta palabra significa tonto, bobanón, disparatado, etc., en nuestro lenguaje familiar.

GESTO.— s. m. Hoy es término favorito de muchos de nuestros poetas y periodistas, que lo usan quizás para seguir la corriente de la moda, con frecuencia harto cen- surable, en vez de otras homologas más eufónicas y ex- presivas.

Recomiendo a mis lectores los párrafos que copio: "Ges- to. ¿No es verdad que merecen cuatro palos muy bien dados los que escriben que el Presidente del Consejo de Ministros ha tenido un bello gesto? ¡Dios mío de mi al- ma, qué cursis! Quieren decir con esa ridiculez que ha te- nido una salida oportuna, o que se ha opuesto gallar- damente a ciertas pretensiones injustas, o ha tomado una determinación acertada en algún negocio dificultuoso. Otros mil gestos rarísimos ven por ahí a todas horas los mo- dernistas. Salvador Rueda nos habla de los gestos del crepúsculo.'' (Huidobro. Obra citada, 104).

GIRO.— adj. Aquí, como en Costa Rica, damos este nombre al gallo blanco matizado de colorado y amari- llo. También en Chile se usa, poco más o menos, con es- ta misma acepción.

GRAMÓFONO.— s. m. También aquí se conoce con este nombre, lo mismo que en España, al fonógrafo reforma- do por Gram.

REVISTA 1'^

"Gramófono.— Falta en el Diccionario este nombre. Se ve que los aeadénücos han dejado de incluirlo por inad- vertencia; pues en el Suplemento se lee esta nueva signi- ficación del vocablo bocina: -Tabelión con que se refuer- za el sonido de los gmmóíbnosr (Huidobro. Ibid. 105).

H

HÜAICÜNDO o HUICUNÜO.— s. m. En la provincia de Bolívar "llaman guaicundo a una planta parásita, que cre- ce en las ramas de los árboles centenarios, de los peque- ños bosques que existen en las faldas de los Andes. Ireo que el Guaicundo o huicundo, como dicen en otras pro- vincias, es de clima frío, templado y cálido; asi como también, que son de diversas especies, pero todos pará- sitos Están comprendidos en el Grupo que Linneo de- nomina Tillandsia. Me parece que esta voz es de origen quichua; pero la he incluido en esta sección por no es- tar comprobada su etimología.

Para que el lector extranjero se cuenta exacta de estas plantas, creo conveniente reproducir lo que sobre ellas escribe el ilustre ecuatoriano, P. \ ícente feolano; ' Ii- llandsia. Linneo llama así las plantas que los modernos incluven en el género bronielia. Lo que vulgarmente Ua- msiu huicundo, achupalla, ^.huarongo, etc., se comprende baio el nombre tillandsia. Algunas de estas especies son muy bellas por sus hojas encarnadas, amarillas, variega- das, etc. Nuestros bosques presentan una vista agrada- ble'por la inmensa variedad de estas plantas parásitas. La tillancMa Bonipliana es el más grande y el más her- moso de los huicundos, por sus hojas y por las espigas de sus flores. Se ve esta planta en los lugares elevados, en las rocas- v en temperamentos templados o calientes. El género tiÜand.sia pertenece a la familia de las liliáceas, V la clase hexandria y monoginea.'' (Ora citada. L 371).

INMORTAL.— s, m. Muy rara es la persona que en el Ecuador llame siempre vi v¿i a la flor que aquí llaman 77j- mortal La Real Academia no trae este nombre en su Dic- cionario.

Ningún lexicógrafo hispano americano anota la voz inmortal como nombre equivalente a siempreviva; por lo que creo es un ecuatorianisrao.

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JAIBA. s. f. Es un crustáceo parecido al cangrejo, pero de menor tamaño. La Keal Academia no acepta to- davía esta voz en su Diccionario. Toro y Gisbert la ano- ta en su Pequeño Larousse como americanismo.

Según Gagini, esta palabra es conocida en Cuba, Cos- ta Rica y Venezuela.

El mismo autor dice que se usó esta voz desde los tiempos coloniales, y que la escribían xayba. Armas, ci- tado por Gagini, supone que xayha procede del árabe xajba.

LAMPA. s. i. Esta voz que en el Perú y Chile, según Toro 3^ Gisbert, equivale a azada de los mineros; en al- gunos pueblos interandinos sirve para donorainar así la pala, de los agricultores.

LAPA, s. f. En el lenguaje popular, se da acepción distinta a la que esta palabra tiene en el Diccionario de la Academia; dícese /r-zpa al sombrero, de hombre o mujer, muy grande y achatado en la copa. En Cuba, Costa Ri- ca y otros pueblos conocen también esta voz, pero con acepción diversa de la que le damos en el litoral ecua- toriano. V. Gagini, {Diccionario de Costarriqueñismos).

LENGUÓN-NA.— adj. Aquí, como en Costa Rica (Ga- gini), damos este nombre al que es lenguaraz, deslengua- do, calumniador, maldiciente y chismoso. Es voz de uso familiar.

LEOPOLDINA.— No usamos en el Ecuador esta pala- bra con la acepción que tiene en el Léxico, sino con otra diversa. Aquí se llama leopoldina la cadena o cinta de reloj, que cuelga hacia abajo del bolsillo, y termina en su extremo inferior con un dije de oro o cualquier otro metal fino.

También en Costa Rica se usa esta prenda: "Cadena de reloj, corta y colgante.." (Gagini Ibid.)

LEONTINA. s, f. No trae lo Academia esta palabi-a, que en el Ecuador sirve para nombrar la cadena del re- loj. Gagini la trae también en su Diccionario, con la ob- servación siguiente: "Cadena de reloj. Este galicismo se encuentra en algunas obras de J. M. Pereda {La Mou-

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REVISTA ^

I

táhez 189; La Fachera, smLoslwmbre^deproA^'^^ de la Fardi Bazán (Díaz Toledanos), ete. (Ibid).

Ratres Jáui-eoui, por 8U parte, escribe:/ 'Liontica Los

auna de estas palabras, ni con i ni con ^ fignra en Dkcionario." (rrovincialisraos de Guatemala. 361).

xTAPAro— fldi V subst. La Academia acoje esta voz como^rSe Se^u^ cuadrúpedo y también con la acep- ción que tiene en Cuba: -feo, deforme.

En Guavaquil lo usan como despectivo para designar a los chinos que viven en el Ecuador.

\íATTETE-s m. Según la Academia, es "trozo de

creo que es un guayaquilenismo.

MAÑOSO-SA-^í. Difiere la acepción que a esta pa- labra t^da"^ Guayaquil, de las que tiene en el Diccio-

nano.

Anuí se dice mañoso-sa del ratero o ladrón de obje- tos df poco valo? Según Gagini, úsase en el mismo sen- tido en el Salvador y Guatemala.

En los pueblos interandinos se aplica este adjetivo a las bestias que tienen algún defecto.

M ARTAJAR -Muy usado es este verbo en los pueblos

inteíaSs dei Eculdor, con el ----J^^^^^^^^f ..^^j fiPtiP en Guatemala: ''Dividir, picar, quebrantar, P- ej.. ei maíz etcÚsaTe también en Honduras." (Gagmi. Ibid ) También en Mineo, según Toro y Gisbert, tiene este mis- mo significado.

MITAYO-YA -adj. v s. En los pueblos centrales del PPiiador va no tiene esta voz las acepciones que le da ÍÍAÍadeiífa. Los amos o propietarios ¿e _ fundos msti- coslf emplean como despectivo para regañar a los m- dios que han cometido alguna falta.

Seo-ún Middendorf, citado por Lenz, la etimología de P^tanalabra es quichua. La Academia hace derivar de !«iL;^pero el^L^^^^ antes citado, dice: ^'nñtajo, quechua:

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DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE KOCAFUERT E

mifajoj, el peón cuyo tumo es el de trabajar, mitayo," (Diccionario etimológico de voces chilenas. 505).

MUJERERO. adj. En el Ecuador es de uso corrien- te este adjetivo, cuyo equivalente, en el Diccionario de la Academia es inujeiie^o: "dícese del hombre dado a las mu- jeres."

En Guatemala, úsase también con la misma acepción (jue tiene aquí, según Batres Jáuregui.

O

ORILLí]RA. s. f. Dase este nombi'e en el litoral ecua- toriano a la cuerda, o viga que descanza al borde de los pilares que sirven de base para, las paredes laterales de un edificio. Según Gagini,,en Costa Rica, or/Z/era se dice de le persona que no tiene educación."

A-

PACIENCIAS,— s. f. Así se llama en Guayaquil a una especie de galletas de harina, algo azucaradas j semejan- tes a los besitos.

PACINCTOSO-SA.— adj. En el Ecuador se dice del que es lento, pesado, tardo pai'a hacer alguna cosa,

PAPEL (quemado). En el Dicción a r;o hay muchas especies de papel: moJHdo, secante, moned¿i, etc., etc.; pero no consta la donosa locución ecuatoriana. P¿ipe¡ quema- do llaman las mujeres a todos los hombres casados, que- riendo significar, talvez, que al casado se lo considei'a ya como cosa inservible, como el papel queitiada. En el mis- mo sentido lo usan también en (iota Rica: "Las mucha- chas solteras llaman jocosamente papel quemado al hom- bre casado. Las chilenas lo califican de pavesa.^' (Ga- gini. Ibid).

PADROTE. 8, y adj. Exactamente igual que en Costa Rica (Gagini): ^'Padrote. Caballo padre, y cualquier ma- cho destinado para cría; p. ej.: garañones, veiTacos, ma- cho cabrío, etc." (Ibid. 192).

Toro y Gisbert la acepta en su léxico, con la obser- vación que sigue: "Eam. Padrazo, m. Animal reproduc- tor: caballo padrote."

PASMARSE.— La Real Academia, en la 2* acepción del

I

23

REVISTA

V. pasmar, dice: -Hablando de las plantas helarlas en tan- to orado que se quedan secas y abrasadas. U. t. c. s.

Nosotros, así en la costa como en el interior, deci- mos (lue se pasma una fruta o semilla que se seca prema- t anente tn sentido figurado decimos también que^se iValíasmado <lel niño que no llega en su desarrollo al ta- ma ííoT"' esperaba; o del que no obtiene el empleo que interesa.

Vn Costa Kica, según Gagini, y en Venezuela, según pjardollfusa c'onla priní^ra de 1- -^P^'^ ^^ queda explicada. Ciagmi agrega: '-En .^^^^^^^ Uaa se c^ también del pan cuando no se asa ^i«\,P« . ^^f f ^^^^ ^^ horno. Ks metáfora aceptable y propia. (ibiü.)

I>VIIV\_.s í La Academia, en la primera acepción ,le esta voz, denomina parva a la mies tendida en la era l'nra trillaría, o después de trillada, antes de separar el grano."'

Fn los Dueblos intei-andinos de nuestra Patria llama- mos aparva a las hace, de trigo, cebada, guisantes (albeiv- s etc. amontonadas en hgura de dos conos que se to- can por sus bases, con el hiíerior tnincado, y que des- ea sa en el suelo de la era. En este estado se conserva elgmi^ hasta un año, siempre que la V^^^^ ^^^'^ U oarva esté perfectamente cubierta. Creo que la Acade- i.f muv bien podría aceptar esta nueva acepción en su iccUnmíio, puesto que en la tercera acepción de esta voz escnbe: -ílg. Montón o cantidad grande de mía cosa.

PVRVADA— Del vocablo anterior se ha derivado par- vada que en nuestro lenguaje familiar tiene la acepción de montón grande de una cosa;" ej.. una parvada de peces.

Toro V Gisbert trae esta palabra con las acepciones siguientes: f. -'Kennión de parvas: trillar la parvada. Perú: Ban- dada de pájaros."

PFOUEÑÓN-NA adj. De acuerdo con la terminación on-ona/que,%omo lo dije antes, sirve para expresar todo lo mediíin¿; dícese del que no es muy pequeño. -

PINGANILLA.-adj. P^n los pueblos de nuestras serra- nías dícese "del que está vistosamente vestido o con r()- pa Aueva Se dice, generalmente de la gente del pueblo." (Mateus. Provincialismos Ecuatorianos).

Por lo que escribe (iagini en su Diccionario de Cos- tarriqueñismos, sabemos que también se usa en otros pue-

24-

DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCAFUERTE

bles: "Pinganilla equivale en Chile, la Aro-entina v Perú a dnZ""t r''""''''^ '^^^"^^^«' jlomisn^oocWenHon oHgS eVañol ''"' '"^' ^°^P^^^"^" ^"^ ^^ ^-^^^^ - de

r.o^-^^^i^^'~^- "^- ^'^ ^^^^ Academia trae en su Diccio- nario el nombre pinole, con la siguiente acepción:" uLAIez-

vená ri?" ^' ^^^"^"^^ y °^^«« ^«P^^i^« aromáticas, que venia de America y servía para echarle en el chocolate al cual daba exquisito sabor." ^uucoiate,

, Lo que en el Ecuador se designa con el nombre de Soto'^dp? "T"'^ ^^ ^^^^'^"^ de Cebada (mácSrcon r ni nnrf T"^^^' f ^ ,'^^^^' ^^ ^«P^^í^ >^ ^zúcar O panela, los dPerNorte''ll/' ^^' provincias andinas, sobre%odo de pinol. ^"^ '"' ^'""^^^ ""^ ^"^^^ provisión

dpl ^lli^''''^''''^^^7''^.^''y ^^^*^"« lian hablado también

acue?do ^r^^l«''^^^'^ ^-l*^^^ ^\^°« nombrados está de acuerdo con la explicación que he dado: "Pinol.-Mezela de harma de cebada con panela y especias aromáticas

jeros üe a pie o de a caballo." (Prov. Ecuat.)

los def dopín.í' T k'^ P'""' ~" ,*^^niinos muy semejantes a de haLa di"' o^^í^"; I ^^^^^^ "^^ ^^^3^^^ la mezcla rihirl 909^ ^^i^.*ostado, cacao y otros ingredientes. . "

dnr.« iff^- ^^^T-^^'"''." y Gisbert, en Guatemala y Hon- duras llaman también pinol a esta misma mezcla Batres Jauregui,^ por su parte, escribe: "En Méjico llaman pínole y aquí pmol, a la harina de maíz con azúcar- que los ne

TTcrot"'"?P?n ""'f''?:' T? ^" ^"í^^"^ es'Tu y ^en lacna pilo. (Prov. de Guat.)

esta^'^n^'^^t/-/''^^™^^ ^^i ^^^ ^^P^^ acepciones que tiene dor ZL nft ''''T' "^"-^^ i-egión interandina del Ecua- dor tiene otra: se denomina así ala planta y la flor que la Rea Academia designa con el nombre de escobilla de ám! bar y los botánicos scabiosa. Es planta de adorao que s¿ cultiva en todos los jardines. El P. Solano dice que estl d'e' Lfnneo.""^ ^' '^' "^"^'"'^^ '^ '^ scabiosa atropurpúrea

PORRA (mandarle a la).-En los pueblos de nuestro litoral es general el uso de esta locución familiar Enviarle

t Tíf '^ ^ ""? ^ '^ ^^"^ equivale a echarle a uno a ma- ia parte, mandarle a paseo, etc.

bién^pí; nf.oÍ''''''if^"^f^^'^''.^^^ tiene aquí, la usan tam. bien en otros pueblos de -la América hispana.

-^^}Zf o^'nj.^l'': allTno'r'J'" ""^° '' '^^ P^^ mandar a paseo." (Batres^T iH^^ Sda' Toe )"'"' ^

a la'Xa; .^''lo '^^(3%:^."".^*^"'^ ^'^P^'^--es vaya Ud

en Hispa.^0 An.é;ír.;Vperr^.n^ramo™P^^ ^^^^ ^«™"'« wilaFeníijsuIa." (Ibid.) '^"^^^"^os «i se usan también

eoníiSíf S?a"^-^^ iS^n^^o^^^^ ^^ P-« de uso polvoroso, polvonénS Cntl ' '"f^"" la Academia, es '^H la nn«H.£ forma que nos^C " ^^^'^ "«^"

designar coV eltl^iombre k^s^^eipljíf '^1°^- costumbre ' 2

atmes que ejecutan los a^Xl^s^^^íorn^ .^

t-a en su léxico como perua li^rim V Z ? -^^ .^^'^^^rt lo ano- ^ m Oagmi y Batres JáurSir/o Irae^t "''í' ''^"^'''^«- P^^o V respectivas, con esta nTisma a^eDcl'.n ^'"V" •""« «^^-as e.s un verdadero americaSno "ÍC'k'^'' ^"^^ ^"^^^^ Que acrobáticos. No nos parece moroniolt^''';''"'':*^' «/«'"«cios gnu. Ibid.) ' impropio este término.'' (Ga-

e' at*«r^(Í ;,;; í'^e^e t^,fh^*«"«™ P™'"»^. pero .,

el vulgo de los ¿ueblos Srw ^'^ '"^'^ g'en eral entre ecuatoriana. ^ ^ ^"d"^^« ^^^^ en los de la costa

R

da ^?e^nomb;e"a'^Ía^foi«''Í''T'^ ^"*""°^ ^^1 Ecuador se ra de ancho que en fSa d^'^"*?' ^' ""^ medía va! Pueblo, cuandoWten decentm 'mlT'' ^^' mujeres dtl

8'ente1rpÍZ^^^L^f-f!;;;'R*ozo a. chai que u.a ,a

palabra castellana quesXfflcael ..?"*>''' i "^''°''' "^^O' var la capa o el ^.^^^"ü^r^^^^^ o lie-'

2G DEL COLKGIO NACIONAL VICKNTK ROCAFUKKTF

ROCOTO.— s. m. En los pueblos interandinos de nues- tra Patria se da este nombre a un fruto niuy semejante al pimiento, pero tan picante como el ají, del cual hay muchas variedades.

El doctor Tobar habla extensamente del rocoto. Toro y Gisbert lo acoge en su Pequeño Larousse Ilustrado co- nio colomlñaiiismo y ecuatorianismo; pero escribe rocoto. Conviene observar que aquí decimos y escribimos rocoto.

También se usa esta voz como un despectivo para re- gañar a los indios, a quienes sus amos irritados por algo, les llaman rocotos, mitayos, verdugos, etc., etc.

REQUINTEAR.— Verbo genuinamente quiteño, donde la gente del pueblo jamás dice que ha regañado, amonestado o reprimido a sus hijos.

.En otros pueblos de hispano América usan el verbo requintar, pero con distintas acepciones de la que tiene el verbo ecuatoriano. Así, "en Honduras, requintar, es poner- se a hacer una cosa; en Guatenmla, apretar; en Colom- bia, terciar la carga sobre la caballería." (Toro y Gisbert. Pequeño Larousse).

SALVxVJE.— s. m. (Tillandsia Usneoides) es un vegetal seco como el musgo, pero de color gris; los campesinos lo co- nocen con el nombre de salvaje. "Sus tallos filiformes se parecen a los del musgo llamado Usnea." (Solano. Obras. 1. 372.)

SAMBO.— s. m. Cidra Cayote denomina la Real Acade- mia a esta cucurbitácea que en toda la República llama- mos sambo. Creo imposible . que en el Ecuador se cambie el nombre de este fruto; por que nadie, ni el más ilus- trado llama cidra cayote, como quiere la Real Corporación.

SANGORACHL— s, m. Me parece que también esta voz procede del quichua; pero como no he podido comprobar mi sospecha, la anoto en esta sección.

Este es el nombre con que en la provincia de Bolívar designamos a la planta que en otras la llaman ataco, ama- ranto sanguíneo. (moneica pentand.)

SÜEÑENTO-TA.— adj Vulgarismo usado con frecuen- cia harto censurable en 'algunos pueblos del litoral, en vez de dormilón, soñoliento.

m

nadie pronuncia la i. "'"""'"'• "'•■'■ LreADoR, 15-1; pues,

ave<ÍSl2rfq'^^'™iv::;"rl°¿'''r- % '• ^^ litoral; se domestica fáríi! ""^^^^as selvas de la reo-jón

bm.s.". A esta^rToi^q'^ r" ^.^^^^^^^^ algunas ^l, I "

.servaciones del P. Solano -pfh^ 3 ^as importantes ob- Uamado en Loja el coC/dor- Pn"p-' ^"'^'"^"^ ^^ Cuvier,

8enor europeo. Este no ¿nt^' «upenor en canto al mi- de sus amores; el tordrpol?eí)to" enTni'^".^ en la estación manera variada, que adSs dP ?n« '^'' Í^'^'P^' '^^ "»a turales que tiene, imita el canto d.^« ''T^'''^ ™^^^o« na- de cuanto le ensañan Fuerfde.t'''^'^'^^^^^ palabras: es singular entre todos ío^'^f^""''^'^ ^^§""a« ^egm, la expresión de los natmnl^f '"''''^''^ •>' tordos; o lientri-rostres." (Ibid 338) """^^'^^^«^^s, entre todos los

llaman cocoraquí'le^laT'et non,hí"^^i ^l'"' ^" la sierra le ío y Gisbert, tanibién en 'J le "e ?sa t/""^"' ^^"^ To- ma acepción que tiene en el Ecuador ^'«^ ^«" la mis-

tiene en el Léxico as la que^i p!tn^''P'Í^" ^^ í^ Q^^e a esta voz en Guavaquil ^ "n Xnd, -"^^^^^ sona que no puede^ deo]uf\JÍ) Jí- f ^ ^'^^ ^1^ una per- en ía garganta. ^ "^'"^ "^^ alimento, que tien un torozón

fe— ir Vr ^Líl^s!^^^^""-- - ^a en-

rozón. ' ^1"^ ^a Academia denomina to-

QUICHUISMOS

Entre los muchos qnícliuisraos qne aun se nsan en la conversación familiar, en los pueblos interandinos, he po- dido anotar los siguientes:

ACHOCCHA.— s. f. Tanto en el interior como en el li- toral ecuatorianos, se conoce con este nombre a una fru- ta carnosa y hueca, que se come cocida, generalmente en ensalada, p en el popular locro.

También en Chile, según el doctor Lenz, es conocida: ^'Achoscha, f. Otro nombre que dan a la caíhua en Arica y Tacna, según Cañas, sin etimología." También trae ''una nota de Midenddorí, que la transcribo literalmente:" Kai- hua, quichua. Fruta carnosa y hueca que se come como legumbre y sirve para rellenos." (Diccionario Etimológi- co de voces chilenas).

Según esta descripción, entiendo que lo que allá de- nominan caíhua o kaihua, o achoscha, no es otra cosa que la achoccha ecuatoriana.

APÜCHICA, Interjección que expresa alegría, asom- bro, sorpresa, etc. Es un quichuismo muy generalizado en Quito y otros pueblos aledaños.

La he clasifiado como quichuisrao por el sonido sh, que es extraño a la lengua castellana, y peculiar del qui- chua. No lo he oído en las provhicias centrales de la sie- rra.

CANCAGUA.— s. m. Creo que en todas las provincias interandinas del Ecuador es usado este nombre quichua.

Así se llaman cada uno de los bloques de tierra dura, casi petrificada, de color amarillento, que sirve para la construcción de las paredes de los edificios, en vez de pie-

K INVISTA

el Sur. Cañas, 18." (Obík citada) ' '"^""''^ en Chitóey

mc*n^rdJl^«tí^^^„,*«^^ libro Consultas al

t erras duras, comnactfí^ 3¿^-, ''«^•"""■namos a diversas

trtuyen el -^«bsueKe'^'uS^t'e'ar' ^°' '",?<'"««' S- eialniente a los varimiontl j-i . "^-^Pos and nos, v esne

rían los geóloglr Cuando"' aT'!f„l''™''« ™.í»4'quedt de la capa vegetal, forman ni J'''* ^^han desnudado

iniprop¡an,ente"llan,an cTavem ^'^"' '^'^ "'«■•'" ^"6

cribe^la'Srall'DT^Zd'Sr'l' "" «"'«^ P"e« así es- .bro Los i^.3s,i.Ks TKRCif,uo, V ■^""'"''° ^'"^'PPi. 7u

(Ibid. 90.) "'KClARIOt, i CUATERN.4RI0S ^e Chile "

CüOAYü. s ni roe: +^^ . valgo, de las pobladones ntemil^^^^^ mo en vez de fiambre, provisirtn .ÍÍ S"^^" ^^*^ ^ tumbran llevar para ¿u!yla\¿s ^^"^^"t^« que acos-

CürFTn

entre el vul^o de'las^íuííJdS"'"''",'?"'" <>« "«o corriente ^a de los e¿,„pos; sLdflet riL?'"''"'.'^ •>'''' S^te mesti- casos Hay ayunos Cnbre™o™¿í?;rfln"ñ' *"«^»' ^''§«° '«^ .«e llevan eo,no elemento eomfoS-f' -rre^S'»'

Keal Academia no lo' £.^Z^ ¿ Tl^S^J^- >¿

tante es ¡rq^ c—o^de'ar''^' P*^^° la más impor- tan « ''f '?'«»P-«^f Según HuXlt ''^'r'»' de la planta al género délas UcS. ' P^^^nece esta

ca, ppa «LrpTra^r't,r y'^^S'p'^et "«■

PlanS qSe tenfo'' &7nTJZ f™^'*"- '^^ "«"des de esta tras provincias Tnterandiilas '^^ '"^''"'^^ «'^^ de núes

ce este '■plante ■'efcurremala^ if^^^"? también se cono-

«Jaia, en los temmos siguientes:

80

DEL C0LP:GI0 nacional VICENTE KOCAFUEUTE

'■^^

"Chilca. riaiita silvestre, miiv conocida en nuestros cain l)os, que produce flores amarillas (Baccharis sinnanterea." )

Poco más o menos, el Dr. Leuz. en .su Diccionaimo DE Toces Chilenas, etc., escribp; '^cfcilca. f. n. vnlo- de va- nos arbustos del género Baccaharis, son medicinales."

Siendo, pues, un nombre usado en casi toda la Amé- rica hispana, la Keal Academia debe acei)tar esta voz en su Léxico.

CURIQUINGUI.— s. m. En las provincias centrales del P^cuador, se llama así una ave rapaz, menoi- que un bui tre. pero más grande que una gallina, que habita en las cumbres de los Andes. El R (Inzn.án escribe: curirüiWa Ave grande de los páramos." i."i«ga.

Esta voz se compone de las raíces quichuas: ciiri--oro +qumga= pintado.

Según el Dr. Tobar "esta era el ave sao-rada de lo« oborigenes de esta parte de América; pei-tenece al género de las Pohborus y se parece al caracara del Brasil. Es i)in- tado de negro y blanco, o ].ardo, y del tamaño de una galima; tiene la cabeza sin plumas como otras aves ra- paces. (Consultas al Diccionario).

V .¡^USHCq-CA— adj. Este quichuismo procede de cushcu. Al lobar ni Mateus hablan de esta voz, que es de uso oe neral entre el vulgo de casi todas las provincias rnteimi- dmas. Cushco corresponde a las voces castellanas- ioro- 1)8 do, coreo va do. ''

Algunas personas, que creen hablar mejor y con\más pureza, pronuncian ciivco-ca, por que ignoran, seguramen- te, que es palabra quichua.

Parece que en Chile, según Lenz, in-onuncian también ciirco-ca, para designar al jorobado.

Midenddorf, citado por Eenz, da la etimología siguien- te: 'curco: (juechua, tronco de árbol." (Ibid. 239)

CüSflMA.— s. f. Con este quichuismo designan los cam- pesinos del interior una especie de camisa sin mangas que usan las indias ecuatorianas: tiene casi la forma de un poncho y es de bayeta.

CliACLLA.— s, f. No hay otro nombre que este qui- chuismo en toda la región interandina, para designar los palitos delgados o barejones que sirven para i)oner ei Jos techados y sobre los cuales se colocan las tejas- tain

en

REVISTA "^^

I

bien se usan las rfmcUas para fabricar tabiques. Encal- o-unas partes, denominan chacllas los carrizos y canas delo-adas que se emplean en los casos arriba menciona- doií La palabra clmcllíi la usan hasta personas instrui- das.

CHAGUAR MISHQUI.-s. m. Esta yuxtaposición de las voces quichuas: clwgimr+mishqui, que signifícan: dul- ce+pifa, cabuya o maguey, sirve para denominar la miel que los campesinos extraen del cabuyo.

CH \Gr ARQUERO.— s. m. También es otra yuxtapo- sición áe dos raíces quichuas; chag-uar= cabuya+qmru^ dieiitp madera. De modo que el verdadero nombre qui- chua es cha^uarqniru, que nuestro pueblo pronuncia cha- mwiQuero. Con este nombre se conoce en el interior, la caña/que produce el eabuyo. Muchas personas la llaman también maguey.

La \cadpmia anota el nombre maguey, con la siguien- te acepción: ''iMaguey (voz caribe), m. Cuba: pita 1 jñta dice en otro lugar, es la planta y la ftbra de lo que nosotros llamamos cabuya, y no cabulla, como es- cribe la mencionada Corporación.

CHAQUIÑÁN.— s. m. Este quichuismo consta de dos raíces: chaqui^\)ie+ñau=cammo, o sea camino de a pie. Es corriente entre el vulgo y los campesinos del interior.

CHAUCHA.— adj. Hasta personas de mediana instruc- (MÓn usan esta voz quichua, en la región mterandma pa- ^J , ra llamar así la fruta precoz, o que esta sazonada. ^

Se llama también al capulí grueso.

Chaucha, en Chile, es el nombre de una moneda de veinte centavos, según el Dr. Lenz; también dice, equi- vale a '"papa menuda, que se deja para semilla.

Middendorf asegura que esta palabra procede del qui- chua chauchu, que significa papas primerizas.

CHUTAR— Hasta entre el vulgo de muchas ciudades interandinas es muy corriente el uso de este verbo qui- chua, cuyo equivalente castellano es ha a r, {vulgo jaíar), Hav que advertir que c/ííiíar es un verbo híbrido, puesto que la terminación ar es propia de nuestra lengua; el v. quichua es chutani.

CHUCURI.— s. m. Toro y Gisbert acepta este nombre en el Pequeño Larousse, pero escribe chucuru.

1)

32 DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCAFUERTE

En nuestros pueblos andinos llaman chucuri a un ani- mahllo, especie de comadreja, que según el Dr. Tobar corresponde a la Mustela agilis de Tschudi, y ala. "Mus- tela áureo ventris de Gray."

CHüPr o CHUPO.— s. m. El vulgo de las ciudades y la gente campesma, designa con este nombre a todo tu- morcWo, duieso, forúnculo o nacido pequeño. Según el Dr. Lenz, úsase también este quichuismo en Chile, con el mismo significado que tiene aquí.

GUACCHA o HUACHA.-s. y adj. Toda la gente ru- ral, y aun la del vulgo emplea el quichuismo guacchac, como término equivalente de huérfano, pobre, infeliz, se- gún los casos, por que todo esto significa en la lengua de los aborígenes. No falta quien use también el diminu- tivo suacchita=\i[iQiiamto.

uTT^^ ^^' ^^"^ *^^^ ^^*^ observación en su Diccionario: Huacho-cha, adj. fam. hijo ilegítimo, niño huérfano; a

menudo el diminutivo huachito (Ibid. 359 y sgtes )-

En Guayaquil, dicen huácharo.

GUAICÜNDO.— s. m. Aun cuando ja queda explicado en el Suplemento de Semántica este vocablo, lo incluyo en este lugar, por que tengo evidencia que es de origen quichua. Todavía no me ha sido posible comprobar su etimología.

Mi hipótesis se funda en que la primera raíz de esta voz es quichua: guaicu o huaicu^qnehraáa. Supongo que la pronunciación huicundo, que usan en algunos pueblos es una corrupciónn de guaicundo

GUÁNTUC o HUÁNTUC.-s. m. En todo el Interior del país se da este nombre a una 'planta, y su fruto co- rrespondiente, especie de floripondio {Datura sanguínea), que según el P. Solano: "es uno de los narcóticos más tuertes que se conocen."

Con el zumo del fruto de esta planta mezclada con aguardiente, preparan los curanderos y otras gentes de mala índole, la terrible bebida llamada guarguar, que, según el decir de los campesinos, tiene la propiedad de enloquecer al desgraciado que la toma.

El P. Guzmán, en su Gramática Quichua, dice que Huarhuar se llama el zumo del floripondio.

En algunos pueblos lo llaman Guánto. El Dr. To- bar menciona también el nombre de esta planta en su libro.

REVISTA 33

GUARANGO. Aunque ja dejé explicado en otro lugar l(^ que se llama guavHJi^o. (V. Barbarismos Fonéticos del P^cuador, 141), sin embargo, creo conveniente agregar al- gunas líneas a dicha explicación, para aclarar ciertas du- das del erudito escritor y crítico insigne, que en La RA- ZÓN, gran diario de Buenos Aires, dedicó largos párrafos mi último libro.

El crítico aludido decía: "En las páginas que se de- dican a QuiCHUisMos hay curiosidades dignas de s^r reco- gidas, sin que ello obste que preguntemos al autor si el' a jai no es el ajajá castellano, y si el guarango que se usa en el Ecuador no es el mismo que se oye en la Ar. ^^ntina, estudiado por Lafone Quevedo!, Monner Sans."

IBr Quiero, pues, explicar al ilu'strád'o autor del mencio- nado artículo, que el guarango ecuatoriano es cosa di- versa del argentino: es decir que esta voz, tiene aquí acep- ción complementamen te distinta. En efecto, Monner Sans' escribe: ''Guarango: incivil, descortés, brutal, áspero, rudo, salvaje, ordinario, grosero, bárbaro, inculto. A todo esto equivale el vocablo argentino."— El fecundo Lafone Quevedo á\Qe qwe guarango e^\\\\'A\Gñ> hombre de mal tono y si es mujer, de vida airada. Buscando la etimología de la voz, dice que ^talvez procede del quichua, y si no del Perú, en cuyo país llaman ^u¿irangos a los algarrobos, y añade: Si esta derivación sale acertada, tendríamos algo como el apodo castellano alcornoque.— Vero es el caso que, se- gún el peruano Arona, guarango equivale a aromo sil- vestre, que es el árbol, aunque de la misma familia, bas- tante diferente del alcornoque. Como guarango significa lo que apuntado queda ¿no podría proceder del espa- ñol antiguo gua,rán, asno grande, animal, que es en el fondo lo que significa la palabra que nos ocupa?'' (No- tas al Castellano en la Argentina. 202).

De lo que he copiado, podrá el lector observar qué la voz argentina nada tiene de parecido en su significa- ción, al guarango ecuatoriano. Aquí no conozco más acep- ción que la que he dado en riii libro ante^ mencionado.

A fin de que este pnnto quedé suficieritériiente diluci- dado, transcribo lo que nuestro sabio Solano ha escri- to sobre el Guarango: "Guaranga o guarango (Cisalpineu acueleata). Es de la clase decandria monoginea, y de la familia de las leguminosas. El guarango es un árbol muy útil por su hermosa madera, que casi tiene las propie- dades del brasilete o palo del Brasil, al menos en los tem- peramentos calientes. Pero la mayor recomendación es,

34 DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCAFUERTE

que las silicuas o vainas abundan en ácido g'álico, v dan un precipitado negro niuv superior con la tintura de vi- triolo " (Obras. I. -362.)

Toro y Gisbert, con la perspicacia y enidición que le caracterizan, deslinda perfectamente las acepciones de este vocablo: "Guarango.— Especie de acacia del Perú y Ecua- dor. Leguminosa tintórea americana.— En Chile y la Ar- gentina significa torpe, grosero" (Pequeño Larousse.)

El Dr. Lenz habla también del significado que esta voz tiene en Chile: "Huarango, sust: f. individuo torpe, gro- sero, inculto=/?í7a¿)0, hu asa maco, huahualón. Rodríguez,

239 " Y luego añade: "Guarango, madera fuerte de la

prov. de Guayaquil (Alcedo, 89) usada en aquel astillero para la construcción de embarcaciones. Por el desarro- llo del significado cp. cast. alcornoque.''' (Ibid. 380.)

La etimología de este vocablo, según Makam, citado por Arona, es quichua.

Creo que, con lo que queda dicho, se verá que la acep- ción que tiene en el Ecuador es completamente diversa de la que le dan en Chile y la Argentina.

LLUQUI. adj. Este quichuismo, que significa Zurdo, emplea nuestro pueblo, en la región interandina, para de- signar al que usa siempre la mano izquierda mejor que la derecha. La 7/ de esta palabra se pronuncia como la j francesa de journal o la g italiana de giorno.

MARCO o MARCU.— s. m. Es el nombre quichua de un arbusto tan abundante en las regiones frías del Ecua- dor, como la chuca. En algunos pueblos interandinos es más corriente denominar altamisa a esta planta.

El P. Solano explica la diferencia que hay entre el inaico y la altamisa y dice que cree que la han dado el nombre de altamisa, por que sus hojas se parecen a las de la artemisa.

He aquí cómo explica este sabio lo diferencia entre una y otra planta: "Planta muy emenagoga es la que vul- garmente se llama altamisa. Según los principios botá- nicos, esta no es altamisa, sino la ambrosia artemisiae- folia. La altamisa europea es la. artemisia, de Linneo: talvez la habrán llamado altamisa , por que sus hojas se pa- recen a las de la artemisia. Las indias hacen mucho uso

para el efecto enunciado La ambrosia, en fin, es de

la clase dingenesia moneda de Linneo, y de la familia de las compuestas monoicas de Jusicu. Es decir, que tiene las flores

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35

I

machos v hembras en un mismo pie; aquellas en la par- te superior de la espiga, y las otras, bajo las flores machos." (lbid.-L-422.)

MALTÓN-NA.— Esta voz procede del quichua malta, que significa: Persona de mediana estatura; animal hembra que no ha parido.

Con esta misma acepción, úsase también en el Perú y Chile (Toro y Gisbert).

Middendorf la incluye entre las voces derivadas del [ quichua.

El Dr. Lenz la acepta igualmente en su DiaioNARio DE Voces Chilenas derivadas de lenguas indígenas ame- ricanas.

ÑUTU.— s. y adj. Voz netamente quichua, que la usa el pueblo y toda la gente sin instrucción, en la región interandina del Ecuador, en vez de pulverizado, molido, etc.

PILCHE.— s, m. Con este nombre quichua designan los campesinos mestizos de las serranías, la calabaza esférica, que partida en dos, sirve de vaso o vasija para tomar agua, chicha u otro líquido cualquiera. En otros pue- blos a esto denominan mate.

PILIS.— 8, m. Es un quichuismo con el cual designan los rústicos al piojo blanco.

PüCUCHÜ.— adj. En Quito he oído como el término de caló este quichuismo; la usan los campesinos y el vulgo de la ciudad, en vez de hueco, vacío por dentro, etc. El Dr, Tobar dice que también la usan metafóricamente apli- cándalo a las personas faltas de razón o entendimiento.

PüÑÜ.— s. m. General es también el uso de este qui- chuismo, entre la gente vulgar, casi en todas las provin- cias interandinas, en vez de cántaro grande

QÜISHCA.— 8, y adj. Este quichuismo es general en todo el interior. Los autores de obras quichuas escriben quilka; pero todos, indios y blancos, pronuncian la II co- mo sh inglesa. Significa; libro, carta, esaito, etc. El verbo es quishcana=escribir.

Dícese quishca del individuo que también se le designa con el nombre de tinterillo; esto es, el leguleyo que sin te- ner título de abogado, ni estudio en la Universidad ejerce la profesión de abogado.

36 DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCAFUEKTK

SICTÜNDO.— s. m. Sólo en la provincia de Bolívar he visto la avecita que lleva este nombre. Es una especie de tordo, de tamaño menor que un mirlo y de plumaje casi igual a éste; habita preferentemente las faldas de la cordillera de los Andes.

SUCHü. adj. y s. Muy usado es por lo gente igno- rante y los campesinos de' toda la regi(3n interandina, este quichuismo, que, significa tullido, paralítico.

TASÍN,— s. m. Quichuismo usado hasta por personas de mediana instrucción en casi todas las provincias an- dinas; tasín equivale a nido de gallina, aro en que se asien- tan las ollas de barro.

TIMBUSHCA.— s. m. Es un nombre quichua derivado del verbo timbu¡=hervir. Muy popular es en Quito v pueblos circunvecinos, un guiso, especie de locro, que llaman lim- bushca.

TOCLLA.— s. f. Es el único nombre que usa la gente Ignorante en casi toda la región interandina, para desig- nar el lazo hecho con una cuerda.

TUSHPA.— s. f. El vulgo, en las provincias centrales, y la gente rural denominan con este quichuismo las pie- dras que forman el fogón; sobre ellas se colocan las ollas. Los indios llaman tushpa rumí.

TUTU o TUTO.— s. m. Todavía es muy general el uso de esta palabra quichua, entre los muchachos v más gen- te vulgar, para designar el cañnto, o cualquer tubo delga- do, de madera, hojalata, etc. Usase en el interior del país.

UPA.— adj. y s. Es otro quichuismo generalizado en- tre el vulgo de la región interandina; equivale a tonto, im- bécil, bobarrón, zonzo, etc.

ZARPA —s. f. Nombre derivado del verbo quichua zar- pana, que significa lloviznar. Nuestro pueblo, en la sierra, llama zarpa las gotas de agua que quedan en las plantas, cuando ha pasado la lluvia.

Notas Lexicográficas

Santander, 24 de agosto de 1923 Señor don Gustavo Lemos R.

Gua^^aquil.

Docto y bondadoso señor mío:

Con profunda gratitud he recibido los excelentes es- tudios de Semántica y Fonética de que usted es autor, y la atenta carta en que me indica usted que la razón del envío es una insinuación benévola de nuestro noble amigo el Dr. Mugica.

Para demostrar de algún modo mi reconocimiento y el gusto con que he leído las tres obras de usted, voy a apuntar en esta carta, que no podrá dejar de ser exten- sa, aunque me exponga a abusar de la ambilidad de us- ted, algunas de las mil cosillas que se me han ido ofre* ciendo al pasar la vista por estos curiosos y muy esti- mables trabajos.

Del Ensayo de Lexicografía Eeuatorianaí

ACOLITAR.— Extraña significación la que se da a este verbo en el lenguaje familiar del Ecuador.

ADEFESIOSO.— Me suena mal este adjetivo. Me lle- varé chasco si algún día se introduce y acepta en España.

AMIGUÍSIMO-M A. —También aquí lo dice todo el mun- do. El amicísimo es propio de las personas muy cultas.

ANADANCIAS.— La gente rústica de la provincia de

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Santander suele llamar andancias a las enfermedades epidé- micas, especialmente a la gripe.

ANDAR.— No me someto a la censura de usted en este artículo. Vea la décima acepción qne da a este verbo la Academia.

APUROS.— Dice usted muy bien. Apuros y apurado se usan en toda España en el mismo sentido que en el Ecua- dor, cosa que viene bien con la 4'-' acepción que tiene en el léxico el verbo apurar.

BALDE. Igual que aquí.

BAR.— Anglicismo generalizado también en España.

BLOC— Digo otro tanto.

BUENMOZO.— ¿Por qué unir estas dos palabras? Buen mozo y buena moza están bien definidos en el Diccionario; el 1" en el art. Mozo-za; el 2'-' en el art. Moza.

CAMISOLA.— La funda a que usted se refiere, se lla- ma aquí camisa. (Vea este ténnino en el Diccionario, 7* acepción).

COCADA.— No cómo se les fue por alto este dulce exquisito a los académicos. La cocada de aquí creo que tiene también huevo.

COCOTAZO.— En esta Montaña de Santander decimos coquetazo.

COMEJÉN.— El equivalente castellano de la aceixíión que usted indica, es comezón.

COMELÓN-NA.— En España, comilón.

COMONO.— Aunque suene así en la conversación, me parece mal que no se escriba como nó.

CONSENTIPO-DA.— Exactamente como en España. COPEAR.— También acá lo usamos.

COQUETEO.— "ídem del lienzo" (frase familiar corrien- te, que no veo en el Diccionario).

CREMATORIO.— "Dos cuartos de lo mismo." (Otra palabra vulgar, ausente del Diccionario).

CHANCLETA.— En el lenguaje familiar español, aplí- case al que se muestra muy torpe en algunos juego» o ejercicios manuales que piden alguna soltura y destreza.

I

REVISTA 39

CHAPA. El '2*- significado de los que usted dice, es también castellano. La chapeta que trae la Academia, jo no la he oído por acá; chapa, si.

DEPENDIENTE.— Como nombre substantivo se halla en el Diccionario, y no mal definido. Los dependientes de que usted habla, son los dependientes de comercio, que, por abreviar, se denominan aquí también, a veces, dependien- tes, sin otra añadidura.

DIVERTIDO-DA.— La acepción de Chile que Ud apun- ta, no ha entrado aquí, que yo sepa; pero la otra es, so- bi*e poco más o menos, la corriente y la que expresa el Diccionario.

EDITORIAL. Corre hace tiempo por ahí. Pero ábsit. Voto con mi excelente amigo Monner Sans.

EMPERIFOLLARSE.— ¿Argentinismo? No lo sé; pero en España está desterrando también al emperejilarse.

ENVALENTONADO-DA.— Se me figura suficiente lo que da a entender muy bien la Academia en el art. en- valentonar.

EXTRAÑAR. En nuestra nación también se oye de- cir: "No he dormido bien: he extrañado algo la cama."" Y lo dicen los que no han descansado a su gusto, por haber pasado la noche en lecho que no es el sin^o ordinario.

FLORISTA.— Nadie llama florera, sino florista, a la ven- dedora de flores, diga lo que quiera la Academia.

FOMENTOS.— V. la 5^ acepción de Fomento en el léxico oficial.

GALOPANTE (tisis). Así se llama en todas partes. Es una omisión del Diccionario.

GALLO.— "'Nota falsa que inadvertidamente emite un cantante,'' dice la Academia.

HORIZONTAL. Va cayendo en desuso por acá el lla- mar así a las prostitutas,

INGLES. También registra el léxico (y, por cierto, sin la nota de familiar) la acepción de acreedor.

JABA,— Voz empleada por los aldeanos santanderinos, en la exclamación: "'¡Ahí está la jaba!", que quiere decir: ahí está la dificultad.

JERINGA. Corriente es también entre nosotros la sig- nificación de molestia, fastidio, etc. No hay razón para excluir-

40 DEL COLEGIO xXACIONAL VICENTE KOCAFUERTE

eomo'^llloso.^"^'^""'^''^ '^ "^^ ^'' ''''^"'''' P^""^ "^ *^»t^*

PÍprf^^nSí'7^^- «^^"í^cado que usted apunta tiene aquí cierta nota de inurbano. ^

^ MACANÜDO-DA.-Tampoco es aquí nuevo el sentido que dan a este adjetivo en Chile. sentido

mí^^^'^?^^"^'^'^"^'"-^^^ parece mejor escribir mala crianza (Diccionario, art. Crianza). tnanza.

de afioiííf^^^r?" /España, torero malo, de profesión o cíe afición De aquí se íue pasando a llamar maleta» a lo^ que ejecutan torpemente otras cosas. maletas a los

MAL ENCARADO-DA.-Como en España.

MALHABLADO-DA.-Ya consta en el Diccionario.

de mlll.^-^?v"^^;~^'^u^ ^^^^ "'^■i^^ malherido, participio ae malherir. (V. este verbo en el léxico).

MALOGRADO-DA.-Se aplica aquí como allá al nn^ muere en la juventud o en la edad^ n adZ despi?i^de haber dado muestras de que no era un sé?' vulgar

minlftH^^^HJtr?''"^'''''"^'''" "'*^^' PO^ "^ás que el di- rSarand:r:''S:;Lr ""^ "' ^"^'" ^^ ^^ que\isamoH

genemlltdo ^.íl^.^^JI^TA.-Desgraciadamente, se han

fuTr Dc^^r of mf n á"" ^'*?' ^«^^^los, que se pueden susti- Luir por otros mas castizos.

MASILLA.-No sólo se llama así por acá a la mez- cla que usted se refiere, sino también la que usan los ciit taleros para fiar los cristales en las ventanas ÍCriLaWn es otro nombre que falta en el Diccionario)? ^^""*'*''*

MOTOIIISTA.-Neologismo ya vulgar en España.

alír.íí.n^íio^r^K'' ''^^*'^^' q"e recuerdo haberla visto en alguno de los buenos autores del siglo de oro Pero va consta en el Diccionario. (Art. Nacido-da; 5^ acep.T '

tará^?Ílíl'^r«íln^?;"^^'^'' "''' tanto, que ya seguramente, es- tara legistrado en la nueva edición del Diccionario oue

fnfiírPT'^^'^'^ ^^ Academia. El secretario de éSa^ D Emilio Cotare o, me contaba, hace pocos días que Dorin sumaciones del Presidente, serán admitidos algunos ver."

REVISTA 41

bos neológicos en la 15* edición, que vamos a tener muy pronto. Precisamente, cuando me lo estaba refiriendo, en- tró el mismísimo señor Maura en el local donde nos ha- llábamos, .que era la Biblioteca de Menéndez y Pelayo, legada por este sabio al Ayuntamiento de Santander. Me temo se hayan colado en el Diccionario coaccionar, ovacio- nar, solucionar, obstruccionar, seleccionar, etc., etc.

Lo que escribe usted en los artículos Parrandear, Paten- tado, Personalidad, Pescar, Plancha, Platal, Pólvora, Porcentaje (fea locución). Presupuestívoro, Relacionarse, Remitido, Sablear, Sa- lado, Sandwich, Segundero, Sensacional, Sinver^üezn, Sobar, (adu- lar), Solucionar, Soñador, Tomar el pelo. Trole, Trompada (puña- da), Truje, Vividor, Zamarro (majagranzas), y Zorro, o en su totalidad, o con ligeras variantes, puede hacerlo suyo cual- quier gramático que trate de barbarigmos y neologismos españoles. Pero ya en el Diccionario está autorizado lo referente a Pescar, Plancha, Pólvora, Salado (agudo, chistoso), Tomar d pelo. Trompada, Zamarro y Zorro.

PÁTICAS.— En su equivalencia de demonio, es el Patillas de España, apenas usado ya.

SUNCHO.— V. Zuncho en el léxico. Pereda (La Puche- ra, XXX) emplea: "Parte en cajones enzunchados.''

TESONERO-RA.— Me parece mejor tesonudo.

VAINA.— Familiarmente, se suele aplicar esta deno- minación, no tanto al que llama vainazas la Academia, co- mo al que en su trato se muestra un tanto ligero o in- formal.

DICÜRSEAR.— General en España, donde nunca se oye díscursar.

De Barbarismos Fonéticos dkl Ecuador:

Salta a la vista que casi todos son de origen espa- ñol. El fonema vicioso de tr, sobre el que le dieron tan- ta luz a usted los Dialectos de Mugica, se me figura que se halla más generalizado en la Rioja que en Vizcaya. hayga por haya, lo he oído con admiración a cierto aris- tócrata amigo mío: Pero en España va siendo propio so- lamente de los rústicos. Aura por ahora, no es desconoci- do entre el vulgo de ciertas partes de España. El pues, no lo muda aquí en pes la gente ignorante, sino en pus o pos.

Debió haber en el Ecuador muchos españoles del Nor- te de España, y particularmente de Santander, porque el noventa por ciento de los barbarismos fonéticos que us-

42 DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCA FUERTE

ted apunta son vulgares aquí. Los rústicos montañeses dicen melecina, Caetano, caendo, leendo, etc., etc.; no son de origen ecuatoriano, porque en esta tierra se emplean tam- bién. Tíendero por tendero, no lo he oído; pero sí, y mucho, liencero por lencero. Alicate por alicates, es cosa generalísima. Tijera está admitido por la Academia. Reló es tan corrien- te, (^ue Pereda solía escribirlo así. Fai España se usa po- quísimo el término incognoscible, y por eso no se oye decir inconocible. Cógeme, déjate, hacele, etc., entre los lugareños de por acá, quieren decir cogerme, dejarte, hacerle. (Se empeñó en cógeme el pan; voy a déjate esta silla; tengo que hacele an- dar listo; hay que hacese a todo.") Corque (creo que), al- búmina, totía (tortilla), chiquía (qiie recuerda al chiquio, chí- quía, que no se les cae de la boca a los aragoneses) y mujesía (mujercilla) son barbárismos enteramente nuevos para mí.

Y paso al Suplemento:

ANIMALADA y ARRP^GLARSE.-Se usan también en España con la misma acepción.

BACHICHE.— Hace poco murió en Santander, ya >nejo un pescador viszcaíno llamado Juan Bautista, a quien en el barrio de marineros donde vivía le llamaban todos Bachi.

CALAMIDAD.— Son corrientes aquí las acepciones que menciona usted.

DESGRACIADO.— De algún tiempo a esta parte, he ob- servado que profieren esta voz como insulto, aunque no me he puesto a averiguar con qué significación, los hom- bres del pueblo y los chicos mal educados cuando riñen.

ELE y ELE.— Acaso tengan parentesco estos idiotis- mos con el ene de los vascongados, expresión de alegría o asombro frecuentísima entre ellos, ya hablen en vas- cuense, ya en castellano.

ENCOPETADO-DA.-"(iue presume demasiado de sí" dice la Academia, I'ero. más bien que en este sentido, suele aplicarse, plus minusvi, como en el Ecuador.

FALTON-NA.— No es desconocido por acá.

FECHA, FRACASADO, FRESCAS (cuatro).-Tan co- munes aquí como allá.

FRITO-TA.— "Me tiene frito," dice el que se queja de que otro le tiene in paciente y enfadado con sus encargos o peticiones.

REVISTA ^^.

OrATKrEOR— "Salir de (luatemala, para dar, caer, entrar eih o ir a. Guatepeor," aunque no mucho, se ove en cualquier parte de España.

JUAXCHO.-Más que andaluz me parece vascongado, M \MITA —El significado que dan a este nombre en ; Costa Rica ¿s el mismo que en España suele adjudicarse a madamíta.

PONEDORA.— También aquí se dice. ' RECTORADO.— En nuestras Universidades designan también con este nombre a la oficina o despacho del rector. TRAI'EAR.— En el lenguaje familiar santanderino, nevar. VETÜLIO-LIA.— Curioso latinismo. VIGENTE.— Admitido qor la Academia. ABOLLAR.— Como en España.

QXR\— Es la interjección ¡otra! registrada en el Dic- cionario. En algunas partías de España (La Rioja, por ejemplo) pronuncian también otra en casos como el que usted indica.

la 2

Muv útil j muv merecedora de alabanza me parece la 2^ lición de Nocíonks ElkmExNtales de Fonética y Lexiwííenewia en todas sus partas. La Minucias (íkama- TiCAL^>í que ha incluido usted en la ultnua deesas par- tes hallólas tan acertadas que no veo que se puedan re- batir con ningún argumento importaute. bolo alguna ni- miedad se me ofrecería, si tratara de examinarlas dete- nidamente.

Teno-o mucho gusto en remitir a usted, certificado, un eiemplar de la S"^ edición de mi obrita ¡ Poiike LenüuaK cíonde acaso encuentre usted algo, no del todo desprecia- ble para los estudios que cultiva con tanto provecho, lo, señor Lemos, no sov gramático ni literato sino un pobre escritorcillo, va viejo, que dejó, hace muchos anos su profesión de abogado, a la que sentía escasísima afición; V como decía en 1903: "sov solamente un español senci- ilo, enamorado del galauísinio lenguaje de nuestros clási- cos *" Las horas más dulces de mi vida, en buena parte, se "las debo a ellos; v a los que. además de ser maestros

U DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCAFUEUTE

veLlSX^tTT^^^' León, .Sigtienza,Kivadeneira, Nie- leraDerg, hanta Teresa, Fr. Juan de los Anaeles P«l,nn

ces^deSo^Td:' T"^ ''' -y deudor juntSt/dego: ees delicados y de lecciones inestimables para el alma^

(HRo^^Y^^^ArB^í; ?f '°' '^"^^ ^^ '^^'^ (Palabras,

^aT oJ i^ í ,1^^^ LENGUAJE POPULAR DE LA MoNTA^

q'ue eorrlgir'í., anld'iríe r:.fo™a"rle"nrh?"™' ^"'"'."

De usted afmo. servidor, que le b. 1. m.

Eduardo de Huidobro. (1)

>v ^J^"^ F^ ^^^^^ (le Huidotro es uh literato ínsíe-ne, aiítor de más A^ yó'/'paílr"^ ^' ^^''' "*"''""^ y filológicas, ^premS entuma"

iV. de G. i, IR.

MINUCIAS GRAMATICALES

EL arcaísmo en ík ORTOGRAFÍA

;A dónde vamos? Tal es la pregunta que nos hace- mos' al mirar la invasión de formas arcaicas en nuestra orto^Tafía, de formas, que algunos jóvenes escritores vie- nen introduciendo, del francés, en la representación grá- fica de las palabras castellanas.

y estas modificaciones ortográficas son muy censura- bles, desde todo punto de vista, porque significan, sen- cillamente, una evolución regresiva; no tienen siquiera, el mérito de la novedad. Vengan, en buena hora, reformas que obedezcan a la evolución progresiva, que busca la ma- nera de simplificar la escritura de las palabras, pero no nos atormentan con alteraciones que sólo tienden a en- torpecer la renovación de nuestro sistema ortográfico. I\o olviden que es muy conveniente que haya igualdad abso- luta entre la grafía y el fonema.

Lo que hov nos ofrecen los señores galiparlistas que escriben Estheh Pbidia.s, Eaphnel, plwbo, etc., como una novedad ortográfica, no es otra cosa que la resurrección de formas o grafías sepultadas desde hace siglos.

La Real Academia Española, al ir reformando lenta- mente nuestro sistema ortográfico, ha tenido el acierto de simplificar los signos del alfabeto, y por eso ha deste- rrado el uso de ph, th, etc., etc.

Es verdad que todavía hay sonidos simples que se re- presentan con doble signo, como sucede con ch, 11, vi% pe-

46 DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE liOCAFUEKTE

ro esto mismo es un defecto que ha de desaparecer al- gún día.

En otra ocasión hablamos sobre el inútil empleo de ciertas consonantes que, agrupadas con otras, pierden el sonido, tales como ps, pn, en principio de dicción.

TCl castellano busca siempre la concordancia fonética y gráfica para que la pronunciación sea fácil, clara y es- pontánea, y por eso evita la agrupación de muchas con- sonantes en una misma sílaba.

Nada de censurable tiene aquello de que en los primeros tiempos del castellano, o más tarde, hasta el siglo XVI, se escribiera con signos superfinos o de doble represen- tación orática ¡si estaban en pleno período de confusio- nes fonéticas! y por ende, de confusiones ortográticas. En aquellos tiempos remotos los gramáticos no tenían más norma que la ortografía latina, o la pronunciación délas palabras, carecían de un alfabeto preciso, puesto que el que tenían estaba lleno de signos equívocos y por esto dic- taban leyes para todos los gustos, y cada cual escribía como mejor podía.

Pero no es posible que en pleno siglo XX se quiera resucitar grafías o signos desterrados por inútiles.

Faltan a la lógica los que de tal modo escriben; pues, para ser consecuentes tienen que escribir del mismo modo todos los tecnicismos y muchísimos nombres propios que proceden del griego.

Repetiré con el insigne Mariano de Cavia: "Puestos ya a dar el salto atrás, que sea completo, y no nos dejen sin gozar el teléphono y el phouógrafo, la chiónica y el Chrísto "

Para que sean consecuentes es necesario que escriban, de hoy en adelante, ortbographía, Ptolomeo, tjpographía, Sapho, etc., et<?., por que en todos estos casos tendrían siquiera, el pretexto de las razones etimológicas.

Vale la pena de repetir aquí, lo que escrito tenemos en nuestra Fonética, acei-ca de la evolución de ciertos gru- pos al pasar del latín al castellano: "Los grupos inicia- les o mediales ps, pt, pn, perdieron la p; v. gr.: psa.lmus=^ sa,lmo, Petolomens^=^Tolomeo, pneumonía— neumonía. J^

Así también "los grupos ch, th, j rh perdieron la h; esto es, ch=c, th=^t, rh=^r; v. gr.: Ésthei-= Ester, chari- ta,s=caridad, rhetoricus=^retórico.'''

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REVISTA * '

Diurnos también: "la F de hoy día se representaba an- tiguafnente por la ph o sea por la phi griega, y por eso se escribía philosophia, por Filo^iofía.''

Tengan en cuenta los señores innovadores qne usan esta ortografía arcaica o anticuada, que ella es hoy una verdadera transgresión de la fonología castellana, puesto que estos grupos, v otros análogos, que se usaron en vo- ces greco latinas, Vepugnan a la índole de nuestra len- oua No olviden que el ilustre Marques de ^ illena, en el Sglo XV, censuraba duramente a los que usaban estos grupos.

Siguiendo por el camino por donde nos quieren llevar los renovadores de la ortografía, lo repito, todas las vo- ces cultas tendríamos que escribir con los mismos signos que tienen en la lengua de su origen; pues, si se quiere resucitar la ph o sea la phi griega=/'castellana, la th=t, la psique no tiene grafía correspondiente en nuestro alfa- beto, muy justo es que vuelvan a la vida la cediUay todos los demás signos que sirvieron en la escritura de nues- tros antepasados. Muy bello resultaría escribir photogra- phía, thesis. arithmética, therapeutica, Theodoro, Atheneo, Thebas, Thomás, pa^thético, apotheosis y vanos miliares más de palabras ¿no es verdad, carísimo lector?

Si hoy, con reglas simplificadas y de muy fácil com- prensión'ha v individuos que ni con sus seis años de es- cuela V tres de colegio saben escribir correctamente ¿que sucedería si llegaran a propagarse estas modificaciones ortográficas, servilmente copiadas del francés? ¡Pobres pro- fesores de castellano! ellos, y sólo ellos serían respon- sables de la ignorancia de sus discípulos; pues, según el criterio de ciertos dómines, que no se toman el tmba^o de. pensar, el pobre maestro debe también dar aplicación e inteligencia a quienes carecen de estas cualidades.

Talvez no sería muy difícil esta nueva ortografía pa- ra los que conocen el francés, o medianamente \o cham- purrean, V para los que tengan conocimientos de lengua griega; pero aquéllos que están ayunos de lo uno y de lo cítro ¿cómo saldrían del atolladero a donde nos con- ducen estos flamantes renovadores de arcaísmos ortogra- fieos, bien muertos y enterrados hace siglos?

,;Tenemos o no razón de censurar este vicio? Respon- da el discreto lector.

48 DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE BOCAFUERTE

u

En el artículo anterior dijimos que la evolución re- gresiva en la ortografía, iniciada en mala hora, por in- considerados escritores, viene a complicar más nuestro sen- cillo sistema ortográfico.

En efecto, al paso que vamos, llegará un momento que tendremos necesidad de un manual de Paleografía pa- ra entender lo que ciertos galiparlistas escriben en caste- llano, por que, impulsados, tal vez, por un necio afán de originalidad o pedantería, pretenden restablecer el desba- rajuste fonético y ortográfico del siglo XVI.

Ya no sólo se quiere resucitar la Ph por F, la Th por T, la Ch por C o Q,. sino también otras grafías de fone- mas equívocos en los primeros tiempos del romance cas- tellano, pero fijados va por la Academia. Tales son V y U.

Antiguamente estos dos signos, U y V tuvieron oficio promiscuo, y a veces se usaron también en vez de B, y por eso, una misma palabra se encuentra escrita en tres formas diversas: bever, heuer y bkiíeu; caballo, caua- LLO y CA VALLO, etc.

Sin embargo, B nunca hizo oficio de vocal, mientras que V frecuentemente reemplazó a la U en su oficio de vocab y ésta se cambió por la otra, en muchos casos. Esta con- fusión se prolongó hasta el siglo XYllI en que la Real Academia dictó su primer sistema ortográfico en uno de los discursos proemiales de su Diccionario.

A fin de que nuestros lectores conozcan, aunque sea someramente, las teorías que sobre estos signos de nues- tro alfabeto dictaron los gramáticos de aquellos tiempos, transcribiremos algunos párrafos, siquiera de los más i^o- tables, conservando en lo posible su ortografía. Princi- piaremos con las del célebre gramático Antonio de Le- brixa o Nebrija. autor de la primera gramática de len- gua castellana, publicada el año de 1492. Juzgamos muy conveniente que antes de introducir, sin razón ni conoci- miento, en la ortografía moderna estos signos, con fo- nemas equívocos, o con los que tuvieron en épocas pre- téritas, conozcan el proceso histórico de la evolución fo- nética y gráfica, es decir, el desenvolvimiento de los cam- bios o "transformaciones que nuestras letras han sufrido al pasar del latín al romance castellano.

Al leer en las portadas de novelas impresas en Espa- ña, ciertas inscripciones o títulos escritos con V en vez

REVISTA "^'^

(le u suponíamos que ello obedecía más bien a razones de estética, nacidas del deseo de tipógrafos e impresores, de presentar sus obras en esta forma arcaica o anticuada; pero nunca creímos que esto sirviera de norma, regla o pre- cepto para que ciertos pedantes las usaran en el cuerpo ele sus lucrubaciones, creyendo que por escribir en esta forma lian de obtener notoriedad y fama.

La letra U en latín, cuando hería a otra vocal más ornesa o sonora se semiconsonantizaba con un sonido de W inglesa, hasta llegar a convertirse, en ciertos casos, en verdadera consonante, por eso V al pasar al castellano, se cambió, mejor dicho, se fundió en el sonido de B, único que hov tiene en nuestra lengua, digan lo que quieran los que afi'rman que B y V son grafías que representan dos fonemas distintos.

Léase, pues, lo que Nebrija escribía en su tiempo: "La U como dijimos de la I, tiene dos oficios: uno propio cuando fuena por como vocal: ansi como en las pri- meras letras deftas diciones. uno, t'FO, otro prettado cuando hiere la vocal: cual pronunciación fuena en las pri- meras letras deftas diciones. valle, vengo, u.\lle, uengo, los gramáticos antiguos usaban en lugar della el diga-

ma cólico que tiene femejansa de nuestra f Ln otro

lugar añade: "La I tiene dos fuerzas, de una vocal, e otra de un confonante: también tiene entre nosotros dos ofi- cios- uno de que ufamos en el comienzo de las diciones, é otro de que ufamos en el medio dellas, e pues que aqiie- lia de que ufamos en los comienzos fiempre allí es confo- nante: ufemos della como confonante en todos los otros lugares: quedando otra siempre vocal "

Más tarde, en el siglo XVI que se inició el famoso pe- HÍODO DE CONFUSIONES FONÉTICAS, aparecen un sinnúmero de maestros y preceptistas que dictaron reglas para to- dos los gustos, V por eso, sólo copiaremos párrafos délos más célebres Entre éstos figura don Pedro Madariaga, con su libro HONRA DE ESCRIBANOS, publicado en 156o. Al hablar de las letras V, v, u dice: "De esta¿5 tres ma- ñeras se escribe. La primera figura, que es la mavor, sir- ve para principio de razón o periodo. La segunda para principio de cualquier dicióii assi en siendo vocal como consonante y no me parece que solamente en medio o al

final "

Pocos años más tarde, el maestro Juan Sánchez es- cribía en su tratado de Ortología y Ortogrophia (1586), lo siguiente: De la U.-La U de la figura que aquí se vee,

50 DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCAFUEKTE

es vocal, y no ai para que hazella consonante, que es (co- mo queda"^ dicho de la I) que hiera a las vocales, y haga silaba con ellas: ut, unas, uelox, uino: pues quedamos, que sirve de esta la V tan diferente della en íigura y en lo demás "

En 1587 se publicó El Vocabilaiíio de las dos len- guas TOSCANA Y castellana, del maestro Christoual de las Casas. En este libro se hallan también reglas muy cu- riosas sobre estas letras.

Como estas confusiones ortográficas continuaran, en el siglo XVII aparece la Ortographia de don Miguel Sebas- tian, presbítero aragonés (1618), quien discurre en esta forma: "V.-Esta letra tiene y haze oficios de vocal y tam- bién de consonante. Quando ella es herida de otra con- sonante diferente de otra V es vocal. Quando ella es la que hiere es consonante: como esta palabra vulgo: la pri- mera consonante y la segunda vocal, y estas latinas vul-

Tus, VULTUK I seria bien conuñiiessen todos en que

esta figura, u siruiesse solo para vocal: y esta otra v siem- pre para consonante: sería quitar una muy grande con- fusión "

Para no fatigar a mis lectores, terminaré estas trans- cripciones con algunos párrafos del famoso maestro Gon- zalo Rorreas, katedrático de lenguas en la afamada Uni- versidad de Salamanca. Su tratado de Oktogkaíma Kas- TELLANA lo publicó el afio de 1630 y en ella establece el fo- netismo como principio fundamental de nuestra ortografía.

Diviértase el lector con las líneas que copio a conti- nuación: "V.-La V tuvo dos ofizios Demás desta figu- ra antigua triangular V, inventaron esta otra U de dos piernas en kuadro: i de ambas usaron por konsonante i vokal. Mas en prinzipio, i por maiuskula de vokal, i kon- sonante siempre usaron la primera de figura triangula- da. Enfadándose ia muchos desta konfusa anbiguedad, dividieron las dos figuras en los dos ofizios, la triangu- lar para konsonante, la otra kuadrada para vokal I

por esto alabo los kuriosos de Sevilla, ke ia inprimen

sus libros por esta distinción I ia muchos la es-

kluieron, i nos la echaremos del Abeze "

Y en pleno período de confusión y desbarajuste foné- tico y gráfico se fundó la Real Academia Española el año de 1713, y pocos años más tarde (1726-1736) publicó su primer" Diccionario, en cuyo prólogo incluyó el siste- ma ortográfico que vino a cortar de raíz el abuso de dó- mines y gramáticos, que daban reglas para todos los gus-

REVISTA '^^

tos V contribuían de este modo a mantener el descon- cierto en el i)úl)lico, que no tenía reglas seguras para la representación gráfica de las palabras.

En este sistema, la Academia estableció la etmiología como principio fundanuintal de nuestra ortograha, es de- cir ordenó que todas las palabras se han de escribir con- forme se escribían en la lengua de su origen, con lo que vino a desterrar la teoría de Gonzalo Rorreas que quena que se escribiera como se pronunciaba.

Tengan en cuenta, los lectores, que después de pocos años si los que pueden hacerlo no ponen un dique al abuso que cometen los que pretenden resucitar la orto- orafía arcaica, muv pronto verán cosas estupendas en lo Relativo a la orto¿rafía castellana, y no extrañen cuan- do vean frases como éstas; í.os chkonistas y philosophos

DESTOS TIEMPOS RIEREN Eí^KRIlIR CON LA NVEUA ORTHOGRA- PHIA POR KE ASI LO MANDAN LA NEZEDAI) Y PEDANTERÍA DE NVt*TROS REPHOHMAÜOttP:S.

Mas non lo veredes, los mis amigos, uos los rephorma- dores, ca fazeros he. la guerra por luengos annos fasta que íueredes puesto en rason, maguer ouiesse de faularos fuer- te mientre cual fauló mvo Cid el de lUuar; ca, el que non quisiere, a fuerza e amidos (1) fazerle he uenir en rawm. lauv tosté (2) e con pressura. Amén.

(1) Amidos ó inidos si^ificá «de tnaia g:aha, por fuerza.*

(2) Tosté, en romance, significa «presto, pronto.»

Minucias lexicográficas

NEOLOGISMOS

De poco tiempo a esta, parte se ha desarrollado en algunos periodistas, una especie de fiebre, un afán harto censurable, de -crear voces neológicaa que ninguna falta nos hacen, por cuanto la lengua española es rica, como ninguna, en voces sinónimas y homologas, o equivalente*? a estos trasnochados neologismos.

Antes de eiitrar en materia quiero repetir aquí, los principios fund|bmentaleg, o condiciones indispensables que re(]uiere todo i|^ologisnfo para ser aceptado en nuestra lengua: "Las vfes/tteológicas, dicen los gramáticos y lexi- cógrafos, para ^^up'l^ngan aceptación, han de ser nece- sarias, intelegibles, ^eufónicas, y su estructura ha de estar modelada confonue a la índole de nuestra lengua."

Así, pues, cuando en el Léxico oficial ha}^ una o va- rias voces homologas, es decir, que tengan la misma acep- ción que la palabra neológica que queremos introducir, no procederemos correctamente; puesto que cometeremos una verdadera transgresión contra la Morfología y la Se- mántica de la lengua castellana.

Téngase en cuenta que muchos neologismos sólo son aceptables por que están considerados como necesarios, ya que la estructura de alguno de ellos no está mode- lada según las leyes que rigen en la formación de las pa- labras.

Y, por necesario entendemos todo vocablo neológico (]ue no tiene su homólogo correspondiente en el Dicciona- rio castellano.

iJO

.e ^e ¿S:"^rfZr^':!^nT ^^ ^?^^ l^^^^o preánibnlo,

bien soy partidario de toda naJ^vL n ^'''''. ^"^ *^^"- reuna las condiciones a rHhn «^ ."'J^'^^' ^^^'"P''^ ^^^^ ouado sea /«r//^7>¿¿i^e para e^^ «obre todo,

.soluta nuestras ^d^''C,ieXes'éstn" ^''''''^'' ^^^ me he visto obligado nm.'h«« \ ^^?' ^"^ •^'^^ "lismo

íii'iegas, alounos te^n¡ciÍ ¿^ Lorf' ^ ^°'"^^'' ^^ ^'^í^es voces equivalentes en'^f'l^i '^f XÍ,P-^J;^ i^lta de

tada toda palalu-a n„eva uorT^^^'V^''? '^^^"^ ^^'' ^^^P- al de los que la rechazan i. i V*'*'; ^'"'^'^^ ^^ «^^o, iji ^•an innecelria,, er¿ q'?e teno-o ^n"" f''^^"^'"' ff '* ^"^ ^^ »^- para dedicar , mas- mL^rif. T'^f'"-^^^^^^^ ^"«^'^n- lado, en estos días e alt' f^Jr^ '''"'^'""'^^ ^"^ 1^^ 1>^^^ loo-ismos que en mi In n^-f/ '^'''"''^ ecuatorianos, neo- zados enlir^nlVor paX ' '^"''^'^' ^^^^" «^^' ^'^cha-

tant^^í^^^:¿¿7^n-iP|a;^ con este rarísin,o .ubs- to, ¿por^^ué henui clfacept^r e^^^ ^^^" '^^■^^-

ta nos hace? En el OicctS de la a:^.'.!"^""-""'-""^ ^■^^- qnier otro se encuentran w.ro. '^^^^^^'"'^' .v «» <'"al-

el tal resenari^!'j;''^'''''^'''^^^^^^^^Pre,mi lo mismo que

vc^/'a^Só'^:^^:^^^:;;^- ^ 3^ acepción de esta

o.ulSrjtík^'S'^Í^S^ ' ^ VLr^P^'^'"'. ^-^ "encubrir, .ve/-rv,„ y su verbo correspondente T ^^ «"^^stantivo y-^ misma idea que el rieolotk^ !"^ la

tarlo? óevita^acaso S S sl'>''*'''V^r ^'^ <pu^ acep- to o sonoro que sus hom^^^^^^ nms eufóni- l^ay razón para aceptario ^ ' ^"""^ ^"^ ^^^'^' luego no

-enS 1^^^:'íJ:^:i!:;^:f, - ^9-an, ^eneral- rrespondientcs; así de Strníivo S^,"P"^^o« verbos co- verbo fotoffinfíar, del uo^^^^I^J'^TT^^'^ ^se derivó el t'-^^^u-; y por este eltil o Inmí nV^"^ f ^"^'^"^^^ ^^^^'- riares de ejemplos análogíos én re Ir^ "í!" '^^^'^"^^ ^^"^'^- algunos verbos ecuatorianos X t. T^'^^ encuentran os párrafos siVuientes F ^l .. "^ ^"^'^^ hablaremos en m sucedido toSo lo c^,,/¿V,t'deT ^'i' ^7""^^^^ ^^'^^^"^0 ha formadlo el .nbtanro'^i,^.! ,"í"^^'^^« ^•--t w.- se

rfspj-w'irisujo

54 DKL COLEGIO NACIONAL VICKNTK KOCAFUEKTE

En el Léxico sólo constan las voces: reserva, re.ser- vfLción, reservadamente, reservado, restrvar y reservativo. No existe, pues, el substantiva^ reservaiismo Tampoco lo he hallado en ningún diccionario de regionalismos de his- pano América, por lo que lo reputo como un ecuatoria- nismo genuino, ecuatorianismo que no lo creo necesario en ningún sentido.

^ *

rEÍJCULIZAR.— Hoi-rible, atroz, feísimo neologismo, que debemos rechazarlo sin misericordia.

En el párrafo anterior he dicho, y lo repito, que en virtud de la ley de la analogía lingüistica, se han forma- do muchos verbos castellanos, del substantivo correspon- diente; y sin duda alguna, siguiendo esta tendencia, del nombre película se ha formado también el verbo peliculi- zar, por desgracia, bastante usado ya en los periódicos ecuatorianos.

Atendiendo a su nacimiento u origen, nada tendría que observar; pero, aquí está el pero ¿es acaso eufónico o so- noro!^

¡Pobre lengua!, diré yo, si los creadores de voces nue- vas continúan formando neologismos de esta índole. Con- jugúese un tiempo cualquiera de este famoso verbo; el pre- sente de indicativo por ejemplo; Yo peliculizo, tu pelicu- Jizas. etc., etc., ¿qué tal, amigo lector? ¡Bellísimo! ¿ver- dad?

Mi sabio amigo Monner Sans, hablando del verbo ecua- toriano camaronear, me escribía; "Estos verbos frecuen- tativos de más de tres sílabas son aplastant^es "; y so- bre cablegrafiar, decía: "¡Buen verbo para que lo conju- guen los tartajosos!" (Baubakismos Fonéticos del Ecua- dor. 168.)

Con que, si camaronear y cablegrafiar son inacepta- bles, según la opinión de uno de los más eniditos gra- máticos de nuestros tiempos, por que no los considera eufónicos ¿qué diremos de este ridículo peliculizar?

No olviden mis lectores que la lengua castellana pide siempre, en la pronunciación de las palabras, todo lo suave, lo espontáneo, lo enérgico y armonioso; que es tan exigente la índole de este idioma admirable, que rechaza todo lo que no es eufónico, todo fonema de difícil pro- nunciación.

La Real Academia acepta en su Léxico el nombre pe-

REVISTA

Jimia y el adjetivo peHculnr; obsérvese que este último sólo ti'ene el ¿arácter de adjetivo, y nunca el de verbo. \unnne hav ranchos verbos pentasílabos, sin enibargo. no todoTson^de fácil pronunciación en sn conjugación oml o fonética, como se obserba en el verbo circunna- ?SLz^o a^ún otro parecido, en cuya conjugación oral nof resultad fonemas tan extravagantes como esos fenó- menos glóticos que los técnicos denomman estoglosias > glosolalias.

Por esta razón es que en nuestra lengua son escasísi- mos los verbos de muchas sílabas, como desensoberbecer "pe t ene seis sílabas, y que, quizá, es uno de los lK)qnisimos oue se encuentran en nuestro léxico. Repito, la conjuga- ción fonética n oral de cualquiera de estos verbos es muy dXil tan düicil como algunas estoglosias que en nuestms negos h^fantiles hemos repetido mil ares de veces; ta^^ como ésta muy conocida; en nn pinto de tn^o cmnen fies fSípsTwto Esta clase de fonemas evita cuidadosamente íl^íSteííSno, así por lo ingratos al oído, como por su difícil pronunciación.

Considerado desde el punto de vista fisiológico, y, es- tético, es Lmbién intolerable el mencionado neologismo, y por todo esto debemos rechazarlo.

FILMAR -Es otro verbo neológico, y homólogo del anterior, es decir, tiene el mismo significado.

Aunque no está todavía aceptado en el Diccionario de la Academia, el substantivo ñhna^pelwulH, me mclmo, t tbai^o, a l4 aceptación de este nombre a^;; ¿o-o a^^^^ bien al de su derivado correspondiente, el Aerbo ñinmi, poT considerarlo necesario, este último, para que reemplace a, pelicuUzar.

He dicho, necesario, por cuanto ^^^ e^j^'^|f^°^^Vt ^i^„^^^^^^

liado otra voz equivalente que exprese el acto de rep -

ncir en la película algún ^acontecimiento o espectáculo

que ineiezca ^exhibirse Sn esa máquina maravillosa que se

denomina cinematógrafo.

Nuestro neologismo fíínm procede de la voz inglesa tilm, que s'nifica película, nwmbrann; es un tecnicismo del arte fotográfico, qSe sirve para designar el rollo de películas cinematográficas.

Como no es el primero ni será el último de los an- olicisn"os que toman caría de naturaleza en nuestra len- |ua!Teo,^en mi humilde opinión, que debemos mirarlo

56 DKL COLEGIO NACIONAL VICENTE ROCAFUERTE

con benevolencia, hasta que sea aceptado por la Acade- mia, por cnanto nos evita el uso de otros, menos inteligi- bles 3^ menos eufónicos. Y como consecuencia natural, al aceptar el substantivo ^/raa, formado 3'a de acuerdo con las leyes del castellano, forzosamente tendremos que acep- tar el verbo correspondiente; pues, me parece que filmar no es cacofónico ni repugnante a la fonética de nuestra lenoua.

IXCONDICIONALISMO.-He aquí otra flamante voz neológica, y tal vez, ecuatoriana. Creo que es de últinuí cre¿ición; por que no me he dado cuenta de su precios¿i existencia sino ahora, que leía un periódico de la capital. No creo superfino agregar que no la he hallado en nin- gún diccionario regional de otros pueblos hispano ame- ricanos, por lo menos, en los que he podido conseguir, con mil dificultades, para mi pequeña biblioteca.

No veo la necesidad de su uso, ya que en el léxico oficial tenemos otras voces equivalentes.

Yo entiendo que los creadores de esta voz le dieron la acepción que tiene el substantivo servilismo, es decir: "Ciega y baja adhesión a la autoridad de uno." (Aca- demia).

¿C¿ué mejor término castellano que servilismo, para ex- presar elocuen teniente, esa adhesión ruin e incondicional de ciertos políticos de nuestra tierra? Yo la encuentro más eufónica y expresiva la palabra 6'ei'ri/is7//o que la in- ventada por nuestros periodistas.

La Keal Academia Española, Toro y Gisbert, y otros lexicógrafos notables sólo acogen en sus diccionarios el adjetivo incondicional y el adverbio incondicionalmente. No hay, pues, el nombre incondicionalismo. Lo reputo innecesario.

V03' a terminar ya este largo palique, transcribiendo uno de los preceptos más importantes que contiene la Plan- ta o Método que dio la lieal Academia, a la comisión que iba a formular el primer Diccionario que publicó esta Corporación (1726-173()). No lo olviden los creadores de neologismos.

Esta es una advertencia que Aiene como anillo al de- do: "Desterrar las voces nuevas, inventadas sin prudente elección; y restituir las antiguas, con su propiedad, her- mosura y sonido mejor, que las subrogadas; como por

REVISTA '• '

w,peccio„f,r, averiguar : calificando de barbarigmos

dichas voces nuevas.'

Con la lectura de esta admirable advertencia, verán mis Ipctoíes que no es cosa muy fácil aquello de mven- ?ar pala ras seoún el capricho de cada cual; hay reglas V preceptos a iSs que debemos someternos si queremos Lüiva la pureza y esplendor de la lengua de Castilla.

ÓS

DEL COLEGIO NACIONAL VICENTE llOCAFUERTE

ERRATAS NOTABLES

PÁGINA LÍNEA

Dice

LÉASE

17

36

uiiy

muy

22

10

desean za

descansa

22

25

Cota Rica

Costa Rica

26

7

rocoto

rocote

30

17

oborígenes

aborígenes

34

2

tintnra

tintura

34

22

puebio

pueblo

34

42

dingenesm

singenesia

37

18

Ecuatoriana

Ecuatoriana

41

18

Dicursear

Discursear

42

21

viszcaíno

vizcaíno

46

39

Petolomeus

Ptoloineus

St/^M^

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T^^^JÍ^'i »i

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IA32

V.2

pt.l

Lemos Remirez, Gustavo Semántica